El océano inunda el Auditori

La OBC, dirigida por Brad Lubman, inaugura el Sónar con la pieza «Become Ocean» del postminimalista John Luther Adams

Brad Lubman, ayer, en su primer ensayo con la OBC para preparar la pieza
Brad Lubman, ayer, en su primer ensayo con la OBC para preparar la pieza

La OBC, dirigida por Brad Lubman, inaugura el Sónar con la pieza «Become Ocean» del postminimalista John Luther Adams.

Cuando John Luther Adams sólo era el batería en el grupo de rock de su instituto, algo en su interior, el eco rítmico de una especie cataclismo, le hizo ver que había algo orgánico en la música, algo físico, real, un poderoso himno que hablaba directamente del lugar donde se producía, como si fuera la voz de la tierra, siempre silenciada. A partir de esta revelación, su talento se canalizó en todas direcciones y se convirtió, con el tiempo, en uno de los compositores contemporáneos más aplaudidos de su generación.

Bajo la estela de otros postmilimalistas como Steve Reich, John Adams o Philip Glass, en 2013 compuso «Become Ocean», una reflexión sobre el calentamiento global del planeta, basada en sus propias impresiones al ver en directo los efectos del deshielo en Alaska, territorio donde residió de 1978 a 2012. La obra, que Alex Ross describió como «el apocalipsis más hermoso de la historia de la música», consiguió el Premio Pulitzer de Música de 2014, el disco de la pieza fue el disco más vendido de clásica y llegó a ganar un Grammy. «He creado un sonido expansivo del océano para que el oyente se pierda en las olas. Quiero que al escucharlo, nos convirtamos en océano. La vida emergió del mar y si no hacemos nada, estamos condenados literalmente a volver a ella», comenta Adams.

El Auditori, como gran aperitivo del Sónar, recupera esta emblemática pieza, con la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC) dirigida por Brad Lubman. Bajo un diseño de luces dispuesto por el propio compositor, y la orquesta dividida en tres ensembles diferenciados, Adams consigue crear la ilusión de un oleaje, con las tres partes creando dinámicas diferenciadas que acabarán por coincidir. «A través de una idea simple, Adams consigue crear una especie de flujo de olas. No es una partitura difícil para los músicos, pero sí un reto que el público aprecia», asegura Lubman.

Esta es la novena colaboración del Auditori con el Sónar, que en el pasado ha visto mezclar universos clásicos y electrónicos con nombres como los de Steve Reich, Matthew Herbert, Fennez o Ryuichi Sakamoto. «Es un lujo poder contar con un instrumento tan poderoso como una orquesta sinfónica para el público del Sónar, que no está acostumbrado. Ya estamos hablando para seguir con esta colaboración para el año que viene», señala Enric Palau, uno de los codirectores del festival de música electrónica.

Al acabar el concierto, que dura 42 minutos, le cogerá el relevo el grupo Dawn of Midi, un trío de Brooklyn, telonero de Radiohead, que consigue que una batería un bajo y un piano suene a electrónica experimental. «La verdad es que es una banda única. Parece imposible saber cómo consiguen sonar así con una formación en apariencia de trío de jazz», afirma el director de programación de L’Auditori, Robert Brufau.