El partido de Colau se abraza al separatismo a las puertas de la sentencia del “procés”

Los «comunes» se muestran mucho más accesibles para aprobar los presupuestos y se alinean con el independentismo para arremeter contra el Estado por los CDR.

Los comunes se abrieron a negociar y apoyar los presupuestos para no repetir elecciones en Cataluña
Los comunes se abrieron a negociar y apoyar los presupuestos para no repetir elecciones en Cataluña

La combatividad del partido de Ada Colau con el Govern y Quim Torra se ha disipado repentinamente. Durante los últimos días, en un giro súbito y a las puertas de la sentencia del «procés», los «comunes» han experimentado un hondo acercamiento al gobierno de Torra: ahora se muestran mucho más accesibles para aprobar los presupuestos y sostener al President de la Generalitat; y, no han tenido ningún reparo en alinearse con los partidos separatistas para arremeter contra el Estado y apoyar a los miembros de los CDR detenidos y acusados por terrorismo. Además, en el Pleno del jueves, se abstuvieron en la propuesta de resolución impulsada por JxCat y la ERC para expulsar a la Guardia Civil de Cataluña.

Lejos queda ya la exigencia de una convocatoria de elecciones que los “comunes” han empuñado durante meses ante las críticas por la parálisis que rodea al actual Govern. En este sentido, en el Debate de Política General, la portavoz Susanna Segovia trató de desterrar el escenario electoral, que considerró “cobarde” y una muestra de que “no se sabe gobernar” e invitó al Govern a negociar y a llegar a acuerdos para gobernar y sacar adelante los presupuestos. El partido de Colau tendió así la mano al Govern, aunque también matizara que no “pidan cheques en blanco”.

Los presupuestos son la llave para la continuidad de Torra en el Govern. Sin cuentas, Cataluña se abocaría a una tercera prórroga presupuestaria, algo insostenible para los servicios públicos.

Más allá de los presupuestos, los “comunes” también se alinearon con el separatismo para linchar al Estado tras las detenciones de los miembros de los CDR. Así, no dudaron en rubricar una declaración institucional del Parlament en la que se acusaba al Estado de una “deriva represora y autoritaria” y denunciaba la “vulneración de derechos fundamentales” tras la operación policial del lunes. La presidenta de los comunes en el Parlament, Jéssica Albiach, expresó que no se está respetando su presunción de inocencia y consideró que «muy probablemente» no tendrían que estar encarcelados. La línea seguida por la presidenta del grupo en el Parlament fue el nuevo guiño del partido de Colau al secesionismo. Además, insistió en defender al independentismo. Para Albiach, este no es terrorista, sino que es un movimiento pacífico y considera una irresponsabilidad hacer esta vinculación, por lo que ha hecho un llamamiento a la «serenidad».

Como si hablase Quim Torra, la dirigente de los comunes expresó que «lo que está en juego son las libertades, los derechos y la democracia». Además, acusó a Cs de tener un «discurso de odio», de haber dictado sentencia a los siete CDR antes de ser juzgados y de utilizar este hecho para hacer la campaña electoral del 10N.

Esta amplia gama de gestos llega cuando se cumplen algo más de tres meses del acuerdo de gobierno en el Ayuntamiento de Barcelona con el PSC. Colau, en este sentido, parece ahora tratar de acercarse al independentismo para maquillar ese pacto, tan doloroso para el separatismo porque descabalgó de la alcaldía a Ernest Maragall (ERC). Aunque no fueran a los actos de la diada para desmarcarse del independentismo, los comunes, como hizo Ada Colau con todo lo que se refiere a simbolismo separatista, se han posicionado al lado de Torra y su gobierno. El jueves, el partido permitió aprobar una resolución para expulsar a la Guardia Civil de Cataluña y dudar de la justicia.