El pequeño comercio fía su salud a las rebajas

La Razón
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El día acompañó. Un lunes soleado se convirtió en la fecha ideal para el inicio de unas rebajas que han sido calificadas por el sector como «las más sociales». Y no sólo porque suponen una importe recorte en el precio de los productos ofertados, que oscilará entre el 20 y el 70 por ciento y se situará en una media del 50 por ciento, sino porque además se presentan a priori como la salvación de la temporada para los pequeños comerciantes catalanes.

La crisis económica, el mal tiempo primaveral y la desconfianza de la población han provocado una caída sin precedentes en la venta de artículos, que registró el peor mes de mayo de la historia. «La situación que viven ahora los comerciantes es la consecuencia de la acumulación de 35 meses en caída», recuerda Antoni Furest, presidente del gremio de comercio textil.

Por todo ello, los comerciantes afrontan estas rebajas con un volumen importante de sobre stock y con la esperanza de que este período de descuentos les permita reenderezar la situación. Y es que en estas fechas, las ventas podrían suponer como mínimo el 20 por ciento del volumen anual. «Si pierden las rebajas, pierden la oportunidad de dar salida a un producto que en menos de dos temporadas no vale nada», señala Furest, por lo que los propietarios de los establecimientos han «ajustado los precios de sus productos al máximo».

Las previsiones del sector son moderadamente optimistas. «Esperamos una campaña importante que despierte al consumidor», augura Miguel Ángel Fraile, secretario de la Confederación de Comercio de Catalunya (CCC), quien cifra en 700 millones de euros la facturación prevista hasta el próximo 30 de agosto, cerca de un 10 por ciento menos que el año anterior. Según las previsiones, el gasto por persona rondará los 160 euros, que se destinarán principalmente a ropa, calzado y menaje para el hogar.