El PP quiere construir una alternativa a Colau

Alberto Fernández censura las políticas de la alcaldesa en el ecuador de su mandato

Alberto Fernández, ayer, junto al delegado del Gobierno Enric Millo
Alberto Fernández, ayer, junto al delegado del Gobierno Enric Millo

Alberto Fernández censura las políticas de la alcaldesa en el ecuador de su mandato.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, llega al ecuador de su mandato y lo hace con multitud de carpetas acumulando polvo en los cajones de su despacho. Por ello, el presidente del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández, no quiso dejar pasar la oportunidad de denunciar los problemas de Colau en la gestión municipal, sus contradicciones e incluso los recortes sociales que ha aplicado. Quedan dos años para las elecciones y los partidos políticos del espectro municipal empiezan a tomar posiciones. En este caso, Fernández puso sobre la mesa la posibilidad de construir una alternativa al «gobierno de gestos» de Colau desde la centralidad y frenar así a una alcaldesa «que quiere dejar atrás la vieja lucha de clases comunista por el enfrentamiento social de los barrios».

A su juicio, «si Colau ha podido gobernar» ha sido por «la fragmentación política y el proceso independentista», sus «aliados para impedir una alternativa sólida». Por lo que su alianza con el PSC, que hace oídos sordos a los devaneos de Colau con el independentismo, estuvo también en el centro de sus críticas.

No obstante, las contradicciones de la alcaldesa ocuparon un lugar destacado en la conferencia que ayer pronunció en el Colegio de Periodistas de Cataluña. Colau, al fin y al cabo, se alzó con la alcaldía de Barcelona en buena medida por su trayectoria como activista pro vivienda. Según Fernández «empezó prometiendo que iba a prohibir los desahucios pero en Barcelona hubo casi 3.000 en 2016. Igualmente ha crecido un 48% el número de personas sin hogar en dos años. En 2016 ya son 1.026 personas».

El popular también denuncio «los recortes de Colau en la lucha contra la pobreza energética». Según sus datos, el Ayuntamiento sólo ha gastado el «31% de las partidas destinadas a este fin y reduciendo el número de las ayudas por este concepto en un 10%». Y aún hay más, ya que las listas de espera en residencia se están dilatando, 6.000 barceloneses esperan más de un año para obtener una plaza, sin que el gobierno municipal haga nada por evitarlo. En dependencia tampoco mejora la situación. Fernández subrayó que 10.000 barceloneses esperan acceder a esta prestación. En el ámbito educativo, «Colau tampoco recorta la demanda no atendida de guarderías, que se sitúa en un 43%, ni la construcción de barracones». En este caso, una suerte de barracones premium para disimular.

En referencia al turismo, ha tachado el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT) de «equivocado», porque «no resuelve las consecuencias negativas del turismo» sino que «prefiere la turismofobia».