El proyecto del robot Pepper permite que pueda conversar con pacientes

El androide que interactúa fue presentado por los hospitales Clínic y Sant Joan de Déu

Este androide es capaz de hablar hasta en 21 idiomas y es capaz de mantener una conversación/ La Razón

Son muchos los libros y películas que han tratado sobre una posible convivencia, ya hecha una realidad, entre robots y humanos. Un buen ejemplo sería «Blade Runner», dirigida en 1982 por Ridley Scott.

Son muchos los libros y películas que han tratado sobre una posible convivencia, ya hecha una realidad, entre robots y humanos. Un buen ejemplo sería «Blade Runner», dirigida en 1982 por Ridley Scott. En el filme aparece, entre otros, el personaje interpretado de Rutger Hauer, que no es un hombre, es un robot, y que sin embargo es capaz de hablar y razonar como el que más. La realidad actual se va acercando cada día más.

También en Cataluña. Los hopsitales Clínic y Sant Joan de Déu ensayarán, a finales de este año un proyecto protagonizado por el robot llamado Pepper. Puede interactuar con las personas en 21 idiomas, e incluso identificar sus estados de ánimo. Otro objetivo es aplicar su inteligencia artificial a la salud y acompañar o educar a los pacientes.

Se han visto en los últimos meses y años algunos congresos de robótica, con avances realmente espectaculares, sobre todo en Japón. Y con novedades de todo tipo, también robots con una extraordinaria apariencia humana, que de momento parece que únicamente sirven para fines más o menos sexuales.

No obstante, esta vez el proyecto sale de hospitales catalanes. Se trata de un proyecto aún en fase de desarrollo que permitiría programar a este robot, cuyo hardware es muy potente pero todavía tiene limitaciones en la interacción con seres humanos, y hacer de él una herramienta de «educación terapéutica», por ejemplo para explicar a pacientes de la tercera edad qué tratamiento deben seguir, o de acompañamiento para enfermos aislados, como niños inmunodeprimidos o en fase de pre y postoperatorio.

Presentación

Pepper fue presentado al público en la primera jornada de la I Clínic Summer School, organizada por el Clínic, que acogerá, a partir de septiembre, pruebas piloto de las posibles funcionalidades del robot en el ámbito médico.

Pere Barnola, directivo de la empresa tecnológica Identitat, asociada con el fondo de inversión impulsor del robot, Softbank Robotics, definió como «excepcional» el software de Pepper.

Este robot puede desplazarse en el espacio con agilidad a través de tres ruedas con las que incluso puede girar sobre sí mismo, cuenta con un sonar que le permite identificar los objetos a su alrededor para no chocar con ellos y tiene sensibilidad al tacto en los brazos y la cabeza.

Asimismo, cuenta con micrófonos omnidireccionales que le permiten escuchar el sonido en un área de 360 grados y diferenciar entre conversación y ruido ambiente, así como con un sensor de infrarrojos y varias cámaras de alta definición con las que puede ver a las personas que lo rodean en tres dimensiones.

Para comunicarse con Pepper, cuyos movimientos son fluidos y recuerdan a los de un humano, las personas pueden utilizar la tableta que el robot tiene en el pecho o conversar con él a través de la voz y en 21 idiomas diferentes. El robot tiene capacidad de aprendizaje, recogiendo e incorporando todos los datos que recibe, y puede reconocer a las personas de manera muy precisa a través de sus sensores infrarrojos, que le permiten memorizar tanto los rasgos faciales como las medidas corporales de los humanos con los que interactúa, así como identificar su estado de ánimo, no solo por su expresión, sino también por los matices de su voz.