El Síndic avisa de que la mayoría de abusos a menores no se denuncian

Insta a crear un servicio de atención para niños víctimas de agresiones sexuales

Imagen de archivo de Joaquín B. (c), el exprofesor de gimnasia del colegio barcelonés de los Maristas de Les Corts acusado de abusos sexuales, a su llegada al juzgado
Imagen de archivo de Joaquín B. (c), el exprofesor de gimnasia del colegio barcelonés de los Maristas de Les Corts acusado de abusos sexuales, a su llegada al juzgado

El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, alertó ayer de que se detectan muy pocas veces los casos de abusos sexuales a menores. Según datos de la entidad, únicamente un 1 por ciento de estos delitos llegan a los atestados policiales. Diversos estudios señalan que un 15 por ciento de las personas con menos de 18 años han sufrido abusos de este tipo. La entidad instó a la Generalitat a crear un servicio de atención especializada para los niños y adolescentes víctimas de abusos sexuales, tal y como establece la Ley de los Derechos y las Oportunidades en la Infancia y Adolescencia, aprobada en 2010.

Agresiones y abusos

Según el informe del Síndic, la cifra de menores que constan como víctimas de agresiones y abusos en 2015 fue de 644 (4,6 de cada 10.000), y de ello se desprende que un 1 por ciento relataron ser víctimas de este tipo de delito. Ribó lamentó la «importante diferencia» entre el índice de victimización que dan las encuestas y estudios, y lo que detectan los servicios que están para combatir estos abusos, además de constatar la dificultad de descubrirlo en el ámbito en el que más se da, que es el familiar.

Ribó denunció que la red de salud mental «no está en condiciones de asumir este servicio de atención por la situación de saturación en la que se encuentra». «Es un derecho y un deber fundamental de los poderes públicos garantizar la atención a los menores», explicó, antes de añadir que «hay que dar confianza a los niños» para poder conocer posibles abusos, y subrayó la importancia de promover que se escuche a los menores mediante la creación de espacios de confianza.

También recomendó promover los estudios para saber la realidad del maltrato infantil y los abusos, y crear un centro especializado dedicado a la investigación, como prevé una disposición adicional de la citada ley. «Actualmente sólo existen dos unidades multidisciplinares, en el Hospital Sant Joan de Déu y en el Hospital Germans Trias i Pujol, que lleva a cabo un diagnóstico y un tratamiento inicial, pero que no ofrecen tratamientos de larga duración», lamentó el defensor de los ciudadanos.

Asimismo, el Síndic señaló que los profesionales que trabajan con menores tienen que tener formación sobre los derechos de los niños e indicadores de maltrato para poder reconocer los signos de una posible situación de abuso y denunciarla.

Esta formación se tiene que extender a los profesionales del ámbito educativo, sanitario, policial, servicios sociales, ocio y deporte y, en general, a cualquier persona que mantenga relación con menores, ya que son los únicos observadores y conocedores del trato al que está sometido el menor. Además, los profesionales tienen el deber legal de denunciar las sospechas de abuso o los indicadores de maltrato que observen, según explicó, que añadió que estos deben recibir el apoyo y la orientación necesaria para poder informar de los indicadores de maltrato.