JxSí y la CUP pactan consumar el desafío al TC con sus planes de «desconexión»

El pleno del Parlament, que comienza hoy, ratificará las conclusiones de la comisión del proceso constituyente

PRIMERA REUNIÓN. La ejecutiva del Partit Demòcrata Català celebró ayer su primera reunión en la nueva sede de la calle Provença de Barcelona. Las paredes transparentes quieren ser un mensaje de la nueva etapa del partido heredero de Convergència.
PRIMERA REUNIÓN. La ejecutiva del Partit Demòcrata Català celebró ayer su primera reunión en la nueva sede de la calle Provença de Barcelona. Las paredes transparentes quieren ser un mensaje de la nueva etapa del partido heredero de Convergència.

El pleno del Parlament, que comienza hoy, ratificará las conclusiones de la comisión del proceso constituyente

Las advertencias del Tribunal Constitucional (TC) no han intimidado a Junts pel Sí y a la CUP, que ayer se pusieron de acuerdo en cómo burlar al Alto Tribunal en el pleno de mañana en el Parlament para incluir durante la sesión la votación de sus planes de «desconexión», los cuales contemplan una serie de mecanismos unilaterales para que los catalanes refrenden el futuro estado catalán. Las formaciones soberanistas tomaron ayer esta decisión después de que la Mesa del Parlament evitara la semana pasada incluir estos planes en el orden del día. La medida de la Mesa no impide, sin embargo, que dos grupos fuercen una votación sobre la marcha del pleno, que es exactamente lo que harán Junts pel Sí y la CUP para evitar que caiga sobre la Mesa algún tipo de castigo judicial.

La semana pasada ya quedó claro que las formaciones soberanistas no pensaban dar marcha atrás a sus planteamientos, ya que consideran que ratificar en el pleno del Parlament las conclusiones de la comisión del proceso constituyente no supone una afrenta al TC sino que significan dar cumplimiento al «mandato democrático» de las elecciones del 27 de septiembre.

Leyes sin control

Las mencionadas conclusiones proclaman que «se completará la desconexión con la legalidad del estado español a través de la aprobación de las leyes de desconexión por parte del Parlament de Cata-luña y de un mecanismo unilate-ral de ejercicio democrático que servirá para activar la convocato-ria de la Asamblea Constituyen-te». Y, en un desafío directo al TC, añaden: «Las leyes de desco-nexión no son susceptibles de control, suspensión o impugna-ción por parte de ningún otro poder, juzgado o tribunal».

La votación de estos enunciados promete desencadenar una gran tensión en el Parlament, puesto que la oposición ya velaba armas para una batalla que, con toda seguridad, comenzará en el Parlament y seguirá en los tribunales. La líder de Ciutadans (C’s) en Cataluña, Inés Arrimadas, pidió a todos los partidos de la oposición catalanes unidad e «ir todos a una» frente a la votación de las conclusiones de la comisión del proceso constituyente.

Todos los dirigentes de la oposición (Ciudadanos, PSC, Catalunya Sí que es Pot y PP) mantuvieron contactos durante el día para buscar una posición común. «Lo que está pasando en el Parlament es muy grave porque se está votando cosas que se sabe que no se van a cumplir», criticó Arrimadas. La dirigente de Ciutadans reprochó, además, a la Mesa del Parlament que derive «sus responsabilidades al pleno» al dejar en manos de la cámara la decisión sobre si se deben o no votar las conclusiones de la mencionada comisión en pleno.

Por último, Arrimadas recriminó a los partidos independentistas que se apoyen en una mayoría de escaños «que no representa una mayoría social» en las votaciones relacionadas con el proceso. «Aunque ganen la votación en el Parlament la están perdiendo en la calle», concluyó, antes de recordar que Junts Pel Sí (JxSí) y la CUP no superaron el 50 por ciento de los votos en las elecciones al Parlament del pasado 27 de septiembre.

Quien también se apuntó a las advertencias fue la portavoz del PSC en el Parlament, Eva Granados, que instó a los partidos soberanistas a no cometer el «grave error» de desobedecer de nuevo al (TC) y votar en el pleno del Parlament sus planes de desconexión.

Granados recordó que una reciente interlocutoria del TC llama a los diputados y representantes a «paralizar» la tramitación de las conclusiones de la comisión del proceso constituyente, que si se aprobaran cambiarían su categoría y pasarían a ser resoluciones parlamentarias. «Esto sería un error aún más grave que la declaración de ruptura del 9N» y supondría desobedecer de nuevo a los tribunales y las leyes.

La coordinadora general de ICV, Marta Ribas, opinó que «no se tendrían que votar en el pleno, no son conclusiones reales sino que son las condiciones para mantener a Carles Puigdemont en la presidencia» de la Generalitat. Por su parte, el líder del PPC en el Parlament, Xavier García Albiol, ya advirtió de que se está poniendo en riesgo el autogobierno.

El último pleno del Parlament de este período de sesiones no sólo incluirá la votación de los planes de desconexión, sino que también servirá para tramitar la ley de creación de la Agencia Catalana de Protección Social, un órgano que aspira a gestionar todas las prestaciones del sistema catalán de atención social. JxSí y la CUP ven esta agencia el embrión de la seguridad social de una Cataluña independiente, que debería gestionar en el futuro prestaciones como las de desempleo o las pensiones (competencia exclusiva del Estado). JxSí y la CUP están elaborando otras dos leyes de «desconexión», una sobre la futura hacienda propia y la otra sobre transitoriedad jurídica.