La arquitectura efímera de Enric Miralles brilla en su fundación

El tiempo siempre fue uno de los valores trascendentes dentro de los hallazgos de Miralles, tal y como puede verse en su fundación
El tiempo siempre fue uno de los valores trascendentes dentro de los hallazgos de Miralles, tal y como puede verse en su fundación

BARCELONA- Ha pasado más de una década de la muerte del arquitecto Enric Miralles, y todavía su obra genera admiración y debate. La fundación del malogrado arquitecto muestra en una exposición doce de sus proyectos de arquitectura efímera y se centra en demostrar como el tiempo era, en manos de Miralles, un material más con el que trabajar. Entre los trabajos seleccionados destacan el Ayuntamiento de Utrech, la vivienda barcelonesa de Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, su mujer y compañera del estudio, la instalación «Heaven», nunca antes expuesta en España, y la mesa «Ines-Table», emplean el tiempo como material constructivo.

La exposición, titulada «Enric Miralles con el tiempo», se podrá ver hasta el mes de mayo y demuestra la meticulosidad e imaginación de las propuestas del arquitecto. «La muestra es una revisión del uso del tiempo como material constructivo. Miralles lo multiplicaba, lo troceaba, y también se ponía a su favor: observándolo, comprendiéndolo y asumiéndolo», aclaró ayer la comisaria de la exposición, Anatxu Zabalbeascoa.

La fundación también quiere profundizar en los hallazgos formales y estructurales de un Miralles que nunca creyó en imposibles.