La divina pintura de Luis de Morales

El Mnac dedica una completa exposición a uno de los artistas más importantes del Renacimiento artístico español

La exposición permite conocer la producción de Luis de Morales
La exposición permite conocer la producción de Luis de Morales

Tras su paso por el Museo del Prado de Madrid y el Museo de Bellas Artes de Bilbao, llega a Barcelona la más importante retrospectiva que se haya dedicado a un nombre esencial en la pintura española renacentista. Luis de Morales será, hasta el 25 de septiembre, uno de los protagonistas de las salas del Museo Nacional de Arte de Cataluña (Mnac), con una selección de 52 obras, buena parte de ellas procedentes de museos y colecciones privadas. En este sentido, el mismo Mnac aporta dos pinturas que no se vieron ni en Madrid, ni en Bilbao: «Cristo con la cruz a cuestas» y «Ecce Homo».

Leticia Ruiz, jefa del Departamento de Pintura Española del Renacimiento del Museo del Prado es la comisaria de esta excepcional muestra. Ayer, durante la presentación de esta retrospectiva, Ruiz aseguró que Morales fue «un pintor de técnica exquisita y cuya obra hay que mirarla de cerca». Y precisamente a eso es a lo que invita el Mnac, con obras de una gran fuerza y de tema religioso, un conjunto que nos descubre a un autor detallista, exquisito en el resultado final de cada una de sus composiciones, un virtuoso del trabajo pictórico bien hecho.

Durante 50 años del siglo XVI, Morales se convirtió en el más prolífico de los pintores de su tiempo, logrando un importante reconocimiento gracias a sus pequeñas tablas de madera con temas religiosos. En este sentido, algunas de ellas forman parte de la muestra.

Sin embargo, el recorrido se abre con un cuadro de grandes dimensiones y que excepcionalmente viaja hasta el Mnac. Es «La Virgen del pajarito», procedente de la Parroquia de San Agustín de Madrid, una composición espectacular y majestuosa en la que se constata la maestría de Morales como dibujante. Junto a ella, uno de los óleos más conocidos del artista, «La Virgen de la leche», del Museo del Prado, la gran obra maestra de este autor.

«Luis de Morales es un pintor que, como decía Gaya Nuño, a veces se conoce por derivaciones espantosas. Aquí todo es obra que salió de su mano», apuntó Leticia Ruiz quien recordó lo difícil que es presentar en una exposición temporal pintura sobre tabla. También se establece un diálogo con uno de los contemporáneos de Morales, Alonso de Berruguete, con una de sus esculturas.

El director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, también intervino ayer en la presentación de esta antológica, subrayando la «colaboración ejemplar» entre las tres instituciones implicadas. Igualmente matizó que «no se ha querido exhumar el cadáver del artista, sino encontrar su originalidad, su calidad, y su singularidad».

Dónde: Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Cuándo: Hasta el 25 de septiembre.