La Generalitat comprará 8.000 urnas para el referéndum

Publicará de forma inminente un contrato de licitación en el DOGC

Imagen de las urnas que se utilizaron en la consulta soberanista del 9N
Imagen de las urnas que se utilizaron en la consulta soberanista del 9N

El Departamento de Gobernación de la Generalitat tiene previsto licitar en breve la adquisición de 8.000 urnas destinadas al referéndum soberanista que el gobierno catalán pretende celebrar en septiembre próximo, según fuentes del Govern.

Después de miles de declaraciones de intenciones y de escenificaciones de todo tipo relacionadas con el proceso soberanista, el Govern de Carles Puigdemont se prepara ya para los hechos. Dentro de pocos días, el departamento de Gobernación publicará en el Documento Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC, el BOE catalán) un contrato de licitación con el objetivo de adquirir 8.000 urnas reglamentarias. Será el primer paso contundente del Govern dentro de sus preparativos para celebrar un referéndum de autodeterminación en septiembre.

Según avanzó TV3, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente Oriol Junqueras, se han encargado de consensuar cómo debía canalizarse esta compra de las urnas. La responsabilidad recaerá en la consellera de Gobernación, Meritxell Borràs (PDeCAT). Será la primera vez que la Generalitat cuente con urnas propias, puesto que el 9-N se celebró con cajas de cartón y en las elecciones al Parlament siempre se utilizan las del Ministerio del Interior.

La Generalitat ya sacó a concurso el pasado mes de marzo la adquisición de material electoral necesario para la celebración de elecciones al Parlament de Catalunya, esto es, sobres e impresos habituales para este tipo de procesos electorales. Este anuncio no era susceptible de impugnación, puesto que la Generalitat aseguró que el objetivo era hacerse con los aperos necesarios para la convocatoria de elecciones autonómicas. El presupuesto base de aquella licitación fue de 641.086,17 euros. El de ahora todavía se ignora.

A diferencia del anterior anuncio, la compra de urnas que prepara la Generalitat podría ser objeto de una batalla jurídica con el Estado. Pero el Govern, al menos, logrará calmar a la CUP, que, desde hace días urge a los de Puigdemont a ponerse manos a la obra con los preparativos del referéndum.

Los soberanistas están decididos a llevar su desafío más lejos que el 9-N. «A ellos no les basta con hacer otro 9-N y a nosotros no nos basta con dar una respuesta como la de entonces», asumen dirigentes populares.

El pulso por el referéndum, por tanto, comienza a endurecerse. A finales de mayo o, a más tardar, a principios de junio, el Govern anunciará la pregunta y la fecha del referéndum. Antes, Puigdemont realizará una última maniobra de aproximación a Mariano Rajoy para posibilitar un referéndum acordado, una vía que no cuenta, en realidad, con ninguna posibilidad de salir adelante en el contexto político actual.