La muerte de un hombre por un desahucio desata las iras vecinales en Cornellà

El Govern aprovecha la situación para recordar que tienen una estrategia para este asunto

El color verde volvió a dominar una nueva protesta de la Plataforma de Afectados por los Desahucios (PAH), ocurrida ayer en Cornellà de Llobregat
El color verde volvió a dominar una nueva protesta de la Plataforma de Afectados por los Desahucios (PAH), ocurrida ayer en Cornellà de Llobregat

Más de un centenar de vecinos de Cornellà se concentraron ayer en la plaza del Ayuntamiento para lamentar la muerte de un hombre que el jueves saltó por la ventana cuando lo iban a desahuciar y para exigir medidas que eviten nuevas tragedias.

Más de un centenar de vecinos de Cornellà se concentraron ayer en la plaza del Ayuntamiento para lamentar la muerte de un hombre que el jueves saltó por la ventana cuando lo iban a desahuciar y para exigir medidas que eviten nuevas tragedias. A las 12.00 horas, los manifestantes guardaron cinco minutos de silencio, que rompieron al grito de «No es un suicidio, es un asesinato», un lema muy repetido estos días.

Entre el público, en las filas traseras, estaban varios miembros del equipo de gobierno municipal y el alcalde, el socialista Antoni Balmón, así como el diputado en el Congreso de ERC Joan Tardà, vecino también de este municipio.

La concentración la había convocado la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que también promovió acciones similares en otras ciudades catalanas y en otros municipios del resto de España.

Sus representantes en Cornellà acudieron a la céntrica plaza con las habituales camisetas verdes y con pancartas del mismo color con un lazo negro en señal de duelo.

Su portavoz, Víctor González, explicó a los medios de comunicación que desde la plataforma no tenían constancia de la situación de la pareja que vivía en el piso donde el jueves se produjo el suceso.

El hombre que se mató y su mujer, ambos de unos 45 años, hacía siete meses que no podían pagar el alquiler del piso, cuando se empezó el trámite judicial para desahuciarlos en noviembre del 2017.

Cuando tuvieron una primera fecha de lanzamiento, en marzo, acudieron a los servicios sociales del Ayuntamiento, que redactaron un informe con el que consiguieron frenar el desahucio.

Por su parte, el conseller de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani, denunció ayer, en relación a este suceso, que el Parlament «diseñó una estrategia alrededor de la Ley Antidesahucios, que el Estado bloqueó».

El Homrani afirmó que ahora, con el cambio de Gobierno en España, «se verá si hay voluntad de cambiar estas dinámicas». No nos podemos quedar en estas desesperanzas», añadió.