La nueva cara de Gershwin

El pianista Alfredo Rodríguez debuta en el Palau con «Rapsody in blue» y el estreno de «La jungla»

George Gershwin, un maestro del siglo XX, y Alfredo Rodríguez, un maestro para el siglo XXI, en la conjunción jazz- música clásica
George Gershwin, un maestro del siglo XX, y Alfredo Rodríguez, un maestro para el siglo XXI, en la conjunción jazz- música clásica

A los 16 años, un joven pianista cubano, Alfredo Rodríguez, descubría por primera vez la música de George Gershwin. Nacía así una historia de amor. Estudiante del Instituto Superior de Arte de Cuba, donde seguía una formación clásica, veía por primera vez la conjunción perfecta entre sus grandes pasiones, el mundo sinfónico, el jazz, el piano y la improvisación. Diez años después, Rodríguez está considerado uno de los mejores pianistas de jazz del mundo, enamorando al mismísimo Quincey Jones. «Siempre es un reto tocar a Gershwin y darle tu propia personalidad. A los dos nos tocó ese bichito de mezclar nuestras diferentes influencias», aclara Rodríguez.

El pianista toca por primera vez en el Palau de la Música. Estará acompañado por la Orquesta Sinfónica del Vallès, dirigida por Rubén Gimeno, en un programa con los célebres «Rapsody in blue» y la «Suite sinfónica» de «Porgy & Bess». Además, interpretará el estreno mundial de su primera composición para orquesta, «La jungla». La obra, inspirada en la pintura del artista cubano Wilfredo Lam, es un retrato rítmico y emocional sobre la vida contemporánea y los retos que hacen que el hombre actual apenas puede mantenerse en pie. «Quería retratar la jungla en la que todos vivimos. Es una extensión a nivel sinfónico de quién soy yo y lo que me preocupa», dice Rodríguez.

A los 23 años salió de Cuba y se estableció en Los Ángeles. Allí empezó su proceso de transculturación que le ayudó a enfrentarse a nuevos retos e influencias y crecer como músico. Hoy día, con Quincey Jones como productor y mánager, es una estrella mundial del jazz. «Se está creando una nueva cultura cubana con todos los que vivimos fuera de Cuba. Me fui porque necesitaba nuevos retos. En Cuba vivimos desde demasiado tiempo los mismos problemas. Necesitaba nuevos problemas para crecer», señala el pianista.

Vuelta en diciembre

Rodríguez volverá el próximo mes de diciembre a Cuba tras cinco años de ausencia. No será para tocar, aunque no cree que tuviese problemas si quisiese hacerlo. «No he criticado públicamente al Gobierno, así que no creo que me prohibiesen tocar», señala. Eso sí, cinco años sin pisar su tierra ha sido mucho tiempo y necesita ver in situ los cambios que ha sufrido su país. «Cuba se ve diferente desde fuera. Mi nuevo álbum va de eso, precisamente. Intento mezclar los sonidos de la música cubana con la forma en la que yo la veo hoy día», señala Rodríguez. Su padre, un cantautor muy popular en Cuba, sigue siendo su máxima influencia. «Era un músico callejero. Me hizo que entendiera la música como una extensión de mi personalidad», concluye.

PARA NO PERDERSE

Dónde: Palau de la Música.

C/ Palau de la Música 4-6.

Cuándo: 23 de noviembre. 19.00 h.

Teléfono: 93 295 72 00