L'Indret recupera sus raíces

En la oferta gastronómica de L'Indret destaca el ragout de cangrejo y la espalda de cabrito, entre otros
En la oferta gastronómica de L'Indret destaca el ragout de cangrejo y la espalda de cabrito, entre otros

Es uno de los restaurantes más exclusivos de Barcelona, con una excelente oferta gastronómica y una bodega de gran calidad, pero en los últimos años, la crisis económica y ciertos cambios introducidos por la anterior dirección que no surtieron el efecto deseado llevaron a L'Indret de Semon a perder parte de su clientela.

Ahora, el restaurante, dirigido desde finales del año pasado por María Sostres, nieta de la propietaria María Vidal, vuelve a mirar hacia el pasado para recuperar aquellos platos que fidelizaron a sus comensales y ha hecho un esfuerzo por ajustar sus precios y adaptarlos a la situación económica.

Así, la carta de L'Indret incluye novedades y platos de temporada a la vez que recupera su oferta más tradicional y característica como el ragout de cangrejo, la espaldita de cabrito, las judías con perdiz o los garbanzos con callos. Paralelamente, la dirección ha procurado ofrecer un producto de alta calidad pero a un precio razonable, asequible para todos los bolsillos, por lo que ha elaborado dos menús. Uno de ellos, el semanal ofrece dos primeros y dos segundos a elegir, con postre, vino y café por 28 euros, mientras que el menú clásico consiste en blini de salmón, ragout de cangrejo, solomillo, postre, vino y café por 48€.

A lo de antes

«Hemos vuelto a lo de antes y hemos adecuado los precios», señala Juan Cardeñas, maître de L'Indret, quien recuerda que «se subieron los precios, se perdió personal y no se ajustó la oferta de platos a los cocineros de los que disponíamos», lo que se reflejó en una pérdida de clientela.

La reinvención de este exclusivo restaurante ha supuesto también una laxitud en sus horarios. Si bien hasta ahora se focalizaba esencialmente en los clientes de empresas y negocios, por lo que sólo abría los días laborales a mediodía, L'Indret ha abierto sus puertas también los sábados al mediodía para, de esta manera, dar respuesta a un tipo de cliente más familiar.

En cualquier caso, parece que los cambios están dando sus frutos y según la dirección del establecimiento ya se ha podida apreciar una ligera reconquista de la clientela perdida. «Hemos recuperado clientes tradicionales que no venían desde hace años y estamos trabajando en esta línea», señala Cardeñas, aunque está claro que el camino de regreso a las raíces es lento y progresivo. Es la dirección del local L'Indret.