Los «desposeídos» de Shibli

El Macba presenta la primera retrospectiva de la fotógrafa palestina

El concepto de hogar abraza muchas cosas, pero todos coinciden en su importancia e inevitibilidad. Por tanto, ¿qué ocurre con ese concepto cuando hay que llamar hogar a territorios en guerra, a territorios ocupados por fuerzas ajenas o cuando la violencia se convierte en asfixia y violación de ese concepto? La fotógrafo Ahlam Shibili (Palestina, 1970) ha convivido toda su vida con esta sensación de desplazamiento, de hogar en suspenso, irreal pero irrenunciable a un tiempo, es decir, una guerra en sí mismo. Poder contar esta contradicción, esta lucha constante y hacerla sensible a los demás se convirtió en su obsesión y no tardó en llevarla a cabo. Sólo necesitó una cámara y valor, lo más difícil de conseguir de este mundo, pero lo más importante.

Muerte y mucho más

El Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba) acoge la primera retrospectiva de esta prestigiosa fotógrafa que ha conseguido convertire en la ventana abierta al mundo del interior de las casas palestinas y su vida doméstica. La sorpresa, la fascinación, la humanidad y la sequedad antiretórica de las imágenes son pequeñas historias capaces de rompwer prejuicios y poner un poco de cordura dentro del caos. «Me interesa abordar el sentimiento de pertenecer a una casa, a una sociedad, más allá de cuatro paredes y un techo, involucrando todo lo que implica a nivel social, económico, histórico y político», comenta Shibli.

Bajo el nombre «La casa fantasmal», la exposición va más allá de los territorios ocupados de Palestina, y se cuela en el corazón de las tinieblas de los monumentos conmemorativos de la resistencia francesa contra los nazis o de las complejas comunidades de niños que crecen en orfanatos polacos, entre otros.

La muestra, que podrá verse hasta el 28 de abril, ha sido coproducida junto al Jeu de Paume de París y el Museo de Arte Contemporánea de Serralves de Porto, y descubre a una de las artistas con una mirada política más beligerante y a la vez conciliadora de los últimos 30 años. Dentro de sus excelentes series fotográficas, la exposición tiene el plus de contar con una obra inédita, pensada expresamente para esta retrospectiva. La pieza se titula «Death», realizada entre 2012 y 2011 y que recoge 68 imágenes muestra los intentos de la sociedad palestina por retener la presencia de quienes han perdido la vida a causa de la ocupación. Para el ojo occidental, la imagen choca y hasta repele, pero una vez superado el primer prejuicio, son de una claridad y una emoción tan brillante como poética y terrorífica

La artista también aborda muchos otros temas, como la heterosexualidad y la transexualidad dentro de comunidades cerradas. «El cuerpo también es un hogar del que se obliga a emigrar a muchas personas que no son aceptadas en sus países por su condición sexual», señala Shibli, una defensora de la libertad individual ante los sistemas que la controlan, la castigan o la pervierten, es decir, tanto contra países orientales como occidentales. «La exposición es una muestra más de la atención al arte emergente de la cuenca mediterránea y oriente medio», sentencia Bartomeu Marí, director del Macba.

Sánchez-Camacho mediará en favor del museo

La líder del PP de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, aseguró ayer que está negociando con el ministerio de Hacienda y con el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, para que el Macba reciba los 1,6 millones de euros que el Gobierno debía aportarle en 2012. Camacho aseguró que el impago es una consecuencia de la ley de estabilidad presupuestaria, que impide dar subvenciones a las entidades que dependan de gobiernos autonómicos que incumplan el objetivo de déficit.