Los médicos denuncian que hay 55.409 pacientes en listas de espera y no 16.682

Los médicos advierten de que no van a responsabilizarse de la baja calidad asistencial
Los médicos advierten de que no van a responsabilizarse de la baja calidad asistencial

El sindicato Metges de Cataluña denunció ayer que, a 31 de mayo, un total de 55.409 personas aguardaban para ser operados, 1.000 de ellos hace más de cinco años que esperan para pasar por quirófano. La cifra dista mucho de la proporcionada por la conselleria de Salud y que el Instituto Catalán de la Salud (ICS) quiso recordar ayer. Según el Govern, las listas de espera a 31 de diciembre de 2012 ascendían a 16.682 con un tiempo de demora de 5,1 meses.

¿Por qué existe una diferencia tan abismal entre un dato y otro? Para entenderlo, hay que tener presente dos aspectos. Los profesionales expusieron las listas de espera de los 65 cirugías que el Instituto Catalán de la Salud tienen monitorizados, mientras que éste, anualmente, sólo da a conocer las cifras de las 14 intervenciones en las que, por ley, garantiza un tiempo máximo de espera. Asimismo, los médicos no presentaron medias aritméticas para explicar cuál es el tiempo medio de espera a diferencia de lo que hace habitualmente el ICS. «¿Qué sentido tiene garantizar un tiempo máximo si tienes al resto de pacientes de la mano de Dios?», preguntó la delegada de MC en el Hospital de Bellvitge, Teresa Fuentelsaz. Y, añadió, «en Salud ya hemos tocado el tuétano» porque los recortes no se han quedado en un conflicto laboral, sino que ya han devaluado la calidad asistencial. En el Hospital de Vall d'Hebron, explicaron, los pacientes con una piedra en el riñón deben esperar un año para poder pasar por quirófano. Durante ese tiempo deben acudir al centro periódicamente para que se les sustituya el catéter que se les coloca para no saturar el riñón. Las listas de espera, además de desesperar a los pacientes, implican más gasto farmacológico y asistencial, denunciaron.

Los médicos rechazan hacerse corresponsables de esta situación e instan a todos los grupos políticos a frenar los recortes. Estiman que este año, el ICS rebajará en 200 millones su presupuesto y eso sólo se logrará despidiendo personal o cerrando servicios. «Miente el conseller cuando dice que el recorte es equivalente a una paga extra», dijo Fuentelsaz.

Con todo, el sindicato está estudiando la posibilidad de querellarse contra el conseller de Salud Boi Ruiz.