Por la convivencia

Nace la Agrupación de Periodistas Pi i Margall con la intención de velar por la pluralidad y las buenas relaciones entre Cataluña y España

Arcadi Espada, Santiago Figueredo y Tomás Guasch en el hotel Cotton House presentando el grupo
Arcadi Espada, Santiago Figueredo y Tomás Guasch en el hotel Cotton House presentando el grupo

Titulares que relacionan sin distinción posible Cataluña e independentismo; entrevistas a asesinos convictos en televisiones públicas obviando sus crímenes y ensalzando sus dudosos méritos contestatarios; conversaciones privadas reproducidas con saña y desprecio por las redes sociales sólo porque lo que decían no responden a las ideas fijas de los soberanistas; entrevistas canceladas en la televisión pública catalana porque el protagonista presentaba ideas antitéticas a la tesis oficial de la cadena... Los ejemplos de mala praxis periodística y el abuso de la subordinación de ciertos medios al poder son el pan nuestro de cada día. Poco se puede hacer, salvo denunciarlo e intentar que la pluralidad vaya poco a poco abriéndose camino y que por lo menos haya la posibilidad de escoger a quién escuchar.

Por estos y por muchos más ejemplos similares, acaba de fundarse el Grup de Periodistes Pi i Margalll, asociación que pretende ser un lugar de reunión de escritores y profesionales de la información que defienden un periodismo serio, documentado, crítico y riguroso con el que enfrentarse a la compleja realidad sociopolítica catalana. Antes incluso de empezar, ya han sido objeto de insultos, reproches y ataques por los defensores de que Cataluña sólo es una, la suya, y que demuestran «que una asociación como ésta es más necesaria que nunca. Hemos de tender a la convivencia entre pensamientos contrarios», como aseguró ayer Santiago Fidalgo, presidente e instigador del grupo.

El Hotel Cotton House, de la Gran Vía, fue el escenario escogido para dar a conocer y celebrar la fundación del Grup de Periodistas Pi i Margall. A pocos días de su arranque, la asociación ha reunido a una cuarentena de profesionales, entre los que están nombres como los de Toni Bolaño, Antonio Gómez Alegre, Nacho Martín Blanco, Andrea Martínez Molina, Miriam Tey, Juan Pablo Torrents-Faura, José Miguel Villaroya o Pablo Zaragoza, entre mucho otros.

Los periodistas Arcadi Espada, Tomás Guasch, presidente de honor el grupo, y Sergio Fidalgo, su presidente, hicieron de maestros para dejar claro el terreno pantanoso en que se ha convertido ser periodista en Cataluña. Como dijo Espada, «el nacionalismo, entre otras muchas cosas, es una mentira, mientras que el periodismo, entre muchas otras cosas también, ha de ser la búsqueda de la verdad». Por ello, responsabilizó a los periodistas y a los medios, tanto privados como públicos,«con todas las excepciones que seguro que existen», por haber ayudado a crecer el globo independentista. Por eso, ironizó, «no es extrano que por primera vez en la historia un periodista sea presidente de la Generalitat». Espada criticó la «lamentable subordinación de los medios que, por no poder enfrentarse solos al mercado, han tenido que prometer una fidelidad y sometimiento ignominiosos».

Pluralidad y humor

Tomás Guasch, con su habitual ironía, cerró el acto con un punto de humor asegurando que «a pesar de que el trabajo que tenemos por delante es muy serio, es recomendable abordar este tema con humor, porque conozco a la contraparte y sé que no hay nada que les moleste más que el sentido del humor». En un ambiente distendido, la presentación contó con la presencia de Ferran Toutain o José María Fuster-Fabra y el apoyo de Societat Civil Catalana.