Política

Presión y boicot independentista a Colau por la «vía Valls» con el PSC

Los socialistas piden el cese de Budó por reclamar una «respuesta de país» ante la posible investidura

BComú denunció ayer «pintadas amarillas» y mensajes contra Ada Colau en su sede, en la calle Marina. Foto: BARCELONA EN COMÚ
BComú denunció ayer «pintadas amarillas» y mensajes contra Ada Colau en su sede, en la calle Marina. Foto: BARCELONA EN COMÚ

Los socialistas piden el cese de Budó por reclamar una «respuesta de país» tras la posible reelección.

La posibilidad de que Ada Colau sea reelegida alcaldesa de Barcelona con el apoyo del PSC y al menos tres concejales de la plataforma de Manuel Valls ha tensionado las costuras del independentismo y ha redoblado la presión hacia los «comunes». La propia portavoz del Govern de Quim Torra, Meritxell Budó, ha abierto la veda este fin de semana al tildar de «operación de Estado» que la ex activista acabe siendo investida con los votos de los socialistas y del dirigente francés y al reclamar «una respuesta de país» por parte de Esquerra y Junts per Catalunya si así acaba ocurriendo. Una arenga que coincide con las «pintadas amarillas» con las que ha amanecido la sede de Barcelona en Comú estos dos últimos días señalando a su lideresa como «FrauColau», algo que ERC condenó de inmediato.

Las palabras de Budó en una entrevista a «El Punt Avui» causaron malestar entre activistas y cuadros municipales de la órbita de los «comunes». Maria Freixanet, diputada electa en el Congreso, fue una de las dirigentes que se expresó a través de las redes sociales para condenar la postura de la portavoz del Ejecutivo: «No paran de sembrar mentiras. No paran de apropiarse del país. Nos gobierna gente que no pasa P3 de democracia».

Las declaraciones de Budó también obtuvieron una severa réplica a través de Twitter por parte de Miquel Iceta (PSC), quien remarcó que es necesario «respetar los resultados electorales» y las sumas que se puedan derivar de los comicios. «Todos los votos valen igual. Todos los electos tienen los mismos derechos. Las previsiones de la ley electoral son de obligada aplicación». «Si la consejera de Presidencia y portavoz del Govern lo desconoce debería dimitir de inmediato», abundó el líder de los socialistas catalanes en referencia a un posible acuerdo donde esté representado también el PSC.

No sólo él. El diputado Ferran Pedret también criticó la petición de Budó y reclamó abiertamente su «dimisión o cese». «La portavoz de la Generalitat llamando a una respuesta de país si el gobierno municipal que se conforme en Barcelona no les complace lo suficiente». «No puede seguir siendo la portavoz de un Govern que lo debería ser de toda la ciudadanía».

La presión hacia los «comunes la inició el propio Ernest Maragall el viernes cuando vinculó la investidura del próximo alcalde o alcaldesa de la capital catalana con el final del juicio del «procés». «¿Es concebible que Colau negocie con los cómplices y a veces actores del juicio de la vergüenza?», aseguró para terminar lanzando una severa sentencia. «¿Con quién estará Colau? ¿Con las víctimas o los carceleros?».

La frase sentó especialmente mal en el entorno de la ex activista. La propia Colau salió al paso el sábado en rueda de prensa y recordó las veces que se ha posicionado con el soberanismo en contra del encarcelamiento de los presos independentistas y de la judicialización del «procés». «Pediría más prudencia. Que Maragall use ese tema como arma arrojadiza es un gran error que espero que no se vuelva a producir», aseguró.