Cataluña

¿Puede la mentira salvar vidas?

El Lliure de Gràcia acoge la comedia negra «Cronología de las bestias», de Lautaro Perotti

El Lliure de Gràcia acoge la comedia negra «Cronología de las bestias», de Lautaro Perotti.

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El hijo de Olvido desapareció a los 12 años. Su vida, a partir de aquí, fue un intento de olvidar , de sólo mirar al frente, para poder sobrevivir. Esto la convierte en una mujer fría, incapaz de empatizar con el sufrimiento ajeno, puesto que ella ha decidido suprimir cualquier sufrimiento. Esto la convierte en alguien desequilibrado, prácticamente bipolar, puesto que sus reacciones no responden a ninguna lógica psicológica. Ella vive cegada en una mentira y no piensa cambiar. Hasta que de repente aparece un joven en la puerta de su casa y asegura que es su hijo. Olvido, entonces, tendrá que empezar a recordar. ¿Quién es ese joven que se atreve a decir que es hijo suyo? «Me hice fuerte para no tener que pensar en ti», le dice. Ahora tendrá que empezar a pensar otra vez en él y la convertirán en la persona más débil y frágil que haya existido jamás.

El Teatre Lliure de Gràcia acoge del 8 de noviembre al 2 de diciembre la obra «Cronología de las bestias», la historia que el dramaturgo y actor Lautaro Perotti escribió para que Carmen Machi se convirtiese en esta Olvido, uno de esos personajes trágicos más grandes que la vida misma que confrontan al espectador con sí mismo y le interrogan sin escapatoria si saben bien quién son y hasta qué punto quienes son no es más que una máscara con la que sobrevivir. «Es el personaje más difícil que he tenido que hacer en toda mi vida. Todos tenemos una bestia dentro muy potente, pero el mío deja al espectador un poco en shock porque reconocen en mis comportamientos muchas de sus propias actitudes», señaló ayer Machi asegurando que volver al Lliure es como volver a casa.

Pilar Castro, como la ingenua hermana de Olvido, Santi Marín como Cesar, el hijo de Pilar, al que tuvo muy joven, Álvaro Lavín, el sacerdote de la comunidad, y Patrick Criado, el niño de «Águila Roja», que aquí debuta en el teatro, como el hijo pródigo que regresa a casa, conforman esta historia intensa que llega a tales extremos que al espectador se le escapa una risa nerviosa y liberadora. «Podríamos decir que es una comedia negra de suspense que lleva a tales extremos las situaciones que hace que el dramatismo se transforme en absurdo. A mí es el humor que me interesa, ese que aparece no porque se busque, sino porque es inevitable», cuenta Perotti.

La obra juega con la estructura para hacer que las escenas no sigan una linialidad temporal, sino que van del tiempo real al flashback forzando al espectador a tener que ir completando el puzzle. «Me interesaba jugar con la estructura para conseguir que el espectador tuviese un punto activo», afirma el director.

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La premisa es mostrar hasta qué punto estamos conformados por mentiras y convertimos el autoengaño en una coraza imprescindible hasta el punto de llegar a conclusiones precipitadas o tomar decisiones sin necesidad de comprender lo que en realidad está sucediendo a nuestro alrededor. «Porque si conformamos nuestra identidad a partir de una mentira, qué puede salir de nosotros», concluye Perotti.