Política

«Queremos tiempo para mirar a los ojos de los pacientes»

Los médicos piden limitar a 28 visitas al día por profesional. El ICS admite reducir a 1.300 los pacientes por facultativo, pero rechaza fijar un número de visitas. La huelga sigue.

Los médicos de la atención primaria entraron en la sede del Institut Català de la Salut (ICS) para hacer oír su protesta con un ensordecedor ruido de silbato
Los médicos de la atención primaria entraron en la sede del Institut Català de la Salut (ICS) para hacer oír su protesta con un ensordecedor ruido de silbato

Los médicos piden limitar a 28 visitas al día por profesional. El ICS admite reducir a 1.300 los pacientes por facultativo, pero rechaza fijar un número de visitas. La huelga sigue.

Tiempo. Tiempo para poder mirar a los ojos a los pacientes y ser capaces de detectar qué problemas tienen. Porque el tiempo para los médicos de familia «es nuestro bisturí», dicen. Es lo que reclaman los más de 5.700 médicos de atención primaria y los 10.000 médicos de la sanidad concertada (53 hospitales de agudos, 86 equipos de atención primaria, 50 centros sociosanitarios y 25 de salud mental gestionados por las patronales), que esta semana están llamados a colgar sus batas blancas en Cataluña. La maratoniana huelga de cinco días arrancó ayer con una multitudinaria protesta ante el Instituto Catalán de la Salud (ICS), la empresa pública que gestiona 8 hospitales y el 80 % de la atención primaria.

A las once de la mañana, el millar de médicos que se concentró frente al ICS cortó la Gran Via de Barcelona. «No queremos Power Points, queremos soluciones», «Dignidad y calidad, basta de precariedad» o «Huelga, huelga, huelga, la primaria ya no traga», decían su proclamas en formato de gritos y pancartas. Unos venían de Terres de l’Ebre, a 179 kilómetros, otros, del CAP del Eixample, a sólo siete calles al norte, pero todos compartían una misma reivindicación: «mejorar la asistencia a los pacientes y dignificar las condiciones laborales de los facultativos, ante la situación crítica que atraviesa la atención primaria por culpa de los graves problemas de déficit de personal y de la elevada presión asistencia que soporta el colectivo». El seguimiento de la huelga fue del 77%, según Metges de Catalunya, y del 45% según el departamento de Trabajo.

Cataluña, a la cola en inversión

Metges de Cataluña, el sindicato convocante de la huelga, y el ICS comparten que la situación actual, derivada de los recortes que hizo Artur Mas cuando la crisis económica causaba estragos, «amenaza la calidad asistencial y mina la salud de los profesionales, cada vez más afectados por el agotamientos y el estrés». Entre 2009 y 2017, según la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, Cataluña fue la Comunidad Autónoma que más recortó en gasto sanitario y la que menos ha revertido estos recortes ahora que la economía se está recuperando. De media, las autonomías redujeron la inversión en sanidad un 9,3%, Cataluña, un 27,5%.

El director del ICS, Josep Maria Argimon, médico de profesión, está de acuerdo en que ante el cambio de ciclo económico se quiera recuperar lo perdido en los años de crisis. El sector hospitalario ha empezado a notar la recuperación económica, pero a la atención primaria no han llegado las mejoras. Metges de Catalunya denuncia que desde 2010 han perdido 920 profesionales y un 30% del salario. Esto se traduce en más trabajo. El diagnóstico está claro y no hay dos opiniones, los sindicatos, los facultativos y el ICS comparten que los médicos deben atender a menos pacientes y dedicarles más minutos. El dilema es cómo se solventa la sobrecarga de trabajo que tienen los médicos en los ambulatorios. Metges de Catalunya quiere limitar las visitas diarias a un máximo de 28. «Actualmente, atendemos una media de 35 personas cada día, algunos días, llegamos a ver a 50 pacientes y los días que estamos de urgencias, incluso, a 60», explica Inma Pablos, pediatra del CAP de Igualada.

«Si hemos llegado hasta aquí, si hemos convocado una huelga es porque nos encontramos al límite, cansados física y emocionalmente y, a menudo, desmotivados», constata Carolina Roser, miembro del comité de huelga. Aunque ayer, igual que las plantas, bajo la lluvia que por la mañana caía en Barcelona, los médicos se hicieron fuertes y entraron en la sede del ICV para hacer oír su protesta haciendo sonar unos silbatos rojos que en un vestíbulo desnudo y con techos altísimos hicieron un ruido ensordecedor. Salieron como entraron, pacíficamente, y se dirigieron con sus pancartas y pitos a la sede de la patronal de la Unión Catalana de Hospitales donde hicieron oír sus proclamas junto a los médicos de la concertada.

Desde el ICS, Argimon está de acuerdo en que los médicos deben tener un mínimo de 12 minutos para atender a cada paciente. «Ahora apenas dedicamos 6 minutos», lamenta Roser. Metges de Catalunya quiere que los 12 minutos se fijen como un mínimo imprescindible. Pero el ICS no quiere limitar las visitas diarias a 28 porque «no se hace en ningún país del mundo». Como alternativa, Argimon propone rebajar la ratio de pacientes por profesionales de 1.500 a 1.300 para los médicos de familia, mil pacientes por pediatra y 8.800 pacientes por ginecólogo. También ofrece que los médicos que quieran trabajen dos horas extras de manera remunerada.

Argimon alega que no pueden contratar a más médicos porque no hay. «Si pudiéramos lo haríamos, pero es difícil encontrar a 200 profesionales en la bolsa de paro», lamenta. «Las malas condiciones laborales han hecho que los médicos se fuerana a otros países», denuncia Roser. La semana pasada el Govern acordó que los médicos extracomunitarios formados en Cataluña no necesitan como requisito tener la nacionalidad española para trabajar. Calcula que esta medida permitirá incorporar a un centenar de médicos de familia. Aunque admite que «la contratación no solucionará el problema y que hay que cambiar el modelo».

Y en la negociación de este modelo siguen encallados. Hoy los médicos protestarán ante la conselleria de Salut.