Un e-mail anónimo permite detener a 29 narcotraficantes

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Un correo electrónico enviado por un ciudadano anónimo ha permitido que la Policía Nacional desarticule un laboratorio clandestino de cocaína en Granollers y detenga a 29 personas, informó ayer el cuerpo. En este centro de fabricación ilegal se adulteraban los estupefacientes para su distribución en la comarca del Vallès Oriental.

Un único correo enviado enviado de forma anónima al e-mail antidroga@policia.es, en el marco de la operación policial denominada «Tweetredada» contra el tráfico de estupefacientes, finalmente dirigió a los agentes hacia esta red de narcotraficantes. Este mensaje electrónico permitió culminar un año de investigación, y dirigió a la Policía a un laboratorio de adulteración de cocaína, donde se intervinieron 4,5 kilos de droga, productos químicos, 100.000 euros en efectivo, tres pistolas de fogueo, 250 pastillas de viagra y 50 teléfonos móviles, entre otros utensilios.

Ordenadores y coches

Además, la Policía Nacional se incautó de cinco ordenadores portátiles, 60 tarjetas de distintas compañías de telefonía móvil, documentación bancaria, 17 llaves de varias marcas para hacer copias, televisiones, videoconsolas, siete automóviles y tres motocicletas.

De los 29 detenidos, quince son de nacionalidad española, ocho de origen dominicano, dos paquistaníes, dos marroquíes, un ecuatoriano y otro de origen chino, según el comunicado de la Policía Nacional. Todos ellos ya fueron puestos a disposición judicial, y el magistrado decretó prisión provisional para siete de ellos, y libertad con cargos para los 22 restantes.

Esta organización disponía en Granollers de un domicilio particular que habían convertido en un auténtico laboratorio, en el que se preparaba la cocaína para su posterior venta en el mismo Granollers, Canovelles y les Franqueses del Vallès.

Según explicó la Policía Nacional, los detenidos formaban un grupo criminal organizado y jerarquizado, donde cada miembro tenía asignada una labor, y cuyo jefe era un español apodado «el gallego». Además, había un tesorero, dos responsables de almacenar y comercializar el estupefaciente y otros dos encargados de alquilar pisos y vehículos para ocultar y transportar la droga.

La operación ha sido desarrollada por el Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Mataró (Barcelona) y las secciones de estupefacientes y delincuencia económica de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Barcelona. También han colaborado los Grupos Operativos Especiales de Seguridad (Goes) de Barcelona y Zaragoza, agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) y guías caninos de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña y las Policías Locales de Granollers y Les Franqueses del Vallès.