Política

Unió no preguntará por la independencia a sus bases

Se preguntará a los militantes si quieren llegar a la "plena soberanía"de Cataluña, sin citar la independencia y con condiciones como el diálogo con el Estado, seguridad jurídica y la permanencia a la UE. Renuncia expresa a una declaración unilateral de independencia.

No se puede decir que Unió Democràtica vaya a plantear a su militancia una pregunta clara y concisa para conocer su opinión sobre si hay que seguir a bordo del proceso soberanista. La dirección de Unió aprobó ayer el complejo interrogante que planteará a sus 5.000 militantes el próximo 14 de junio después de un largo debate interno que ha causado divisiones en el seno del partido. Tanto es así que la cúpula de Unió dio luz verde a la pregunta con 17 votos a favor, 9 en contra (el sector soberanista) y una abstención. Con este aval, Unió planteará seguir adelante con el proceso soberanista estableciendo varias líneas rojas (tales como la declaración unilateral de independencia y la salida de la Unión Europea), pero evitará preguntar a sus bases si apoyan la independencia de Cataluña.

En el caso de obtener el apoyo de la militancia, Unió deberá negociar esta pequeña hoja de ruta con su socio de federación, Convergència, para decidir finalmente si CiU volverá a concurrir conjuntamente a las próximas elecciones autonómicas. El documento de Unió afirma que no renuncia a la aspiración de la «plena soberanía» para Cataluña, pero en ningún momento menciona la independencia. También subraya la importancia de que el proceso soberanista se desarrolle de forma escrupulosamente democrática mediante un diálogo con el Gobierno del Estado «sin renuncias previas» y garantizando la «seguridad jurídica», es decir, «excluyendo tanto una eventual declaración unilateral de independencia como la apertura de un proceso constituyente al margen de la legalidad».

El secretario general de Unió, Ramon Espadaler, presentó la pregunta ante los medios de comunicación y quiso quitar importancia a que la independencia no salga en la consulta a la militancia. «Para Unió, ni la confederación ni el Estado propio independiente son finalidades por ellos mismos, sino simplemente instrumentos al servicio de lo que sí consideramos verdaderamente importante en todo momento: el reconocimiento de Cataluña como sujeto político», afirmó Espadaler.

Tras aprobar este documento en una reunión que comenzó a las 16 horas y que se alargó más de tres, Unió dio traslado del mismo al presidente de la Generalitat y presidente de CiU, Artur Mas. La estrategia del partido de Josep Antoni Duran Lleida resulta evidente. El documento es enormemente ambiguo y, por tanto, facilitará la negociación con Convergència, ya que aparece el concepto de «plena soberanía». El problema, sin embargo, serán ERC y la Asamblea Nacional Catalana, que ya han pactado una hoja de ruta soberanista con CDC que establece la consecución de la independencia en 18 meses tras el 27-S.