Martín Santos Peral cree que Esteban Cuesta (en la imagen) no tenía conocimientos suficientes
Martín Santos Peral cree que Esteban Cuesta (en la imagen) no tenía conocimientos suficientes

El exjefe de Contabilidad de Emarsa, Martín Santos Peral, manifestó ayer ante el juez del caso que «de la noche a la mañana» aparecieron muchas facturas en los archivadores que no habían pasado por su departamento y que contenían errores en las fechas.

Según la declaración como testigo de Santos Peral, la aparición de los archivadores «hinchados» de facturas que no llevaban el registro del departamento de Contabilidad y «con equivocación de años» fue comunicada al director financiero de Emarsa, Enrique Arnal, quien afirmó que no sabía nada.

Además, según Santos, el director financiero de Emarsa dio la orden de que se «arreglaran» las facturas y que se «archivaran bien».

El exjefe de Contabilidad también declaró que su departamento dejó de tener acceso a determinadas cuentas bancarias y de proveedores después del nombramiento de Esteban Cuesta como gerente de Emarsa.

Santos Peral le comunicó esta circunstancia al director financiero y este le contestó que a partir de ese momento solo llevaría las cuentas de La Caixa y que del resto se ocuparía él.

En la declaración, explicó que muchas de las facturas archivadas en Emarsa no pasaron por su departamento y, entre otras, cita las de empresas como Construcciones Rocafort, Mantenimientos Valmasmark o Sofitec. En muchos de estos casos, el exjefe de Contabilidad afirmó ante el juez que las facturas llevan anotaciones manuscritas de Arnal.

En el caso de Construcciones Rocafort, aseguró que no había visto ninguna factura, albarán o presupuesto de esa empresa y que ni siquiera sabía que existía ese proveedor, que pensaba que era una subcontrata porque no le aparecía en el ordenador.

En otro momento de la declaración, Martín Santos Peral afirmó que cree que en el momento de ser nombrado Estaban Cuesta como gerente, este no tenía preparación en el área de contabilidad.

Por otra parte, Carmen Samper Muñoz, madre del empresario Jorge Ignacio Roca Samper, unas de las piezas clave en la instrucción del caso Emarsa y en paradero desconocido, ha sido citada por el juez el próximo 11 de marzo para declarar como imputada por un supuesto delito de blanqueo de capitales.

El instructor considera que esta mujer colaboró con su hijo «en la ocultación» del origen de las ganancias obtenidas en el supuesto saqueo de fondos públicos en la empresa que gestionaba la depuradora valenciana de Pinedo.