Ayuntamientos del PSPV dicen «sí» a comedores

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Con el objetivo de que ningún menor sufra problemas de nutrición durante los meses de verano, cuando los comedores escolares cierran, el PSPV impulsó un plan municipal para encargarse de este servicio. Las primeras localidades que se han sumado han sido Benidorm, liderada por el socialista Agustín Navarro, y Villena, gobernada por Francisco Javier Esquembre Menor (de Los Verdes) en coalición con el PSPV.

El objetivo del proyecto, al que se seguirán adhiriendo los municipios socialistas, es que el Consistorio abone becas de comedor para que los menores procedentes de familias en riesgo de exclusión social puedan continuar con una dieta sana. De hecho, el cierre de los comedores escolares ha provocado el aumento de niños en entidades sociales como Casa Caridad, encargada de servir platos calientes a unas 400 personas cada día.

Esta iniciativa, en la línea de las aprobadas por la Junta Andaluza, forma parte del plan social del secretario general del PSPV, Ximo Puig. En éste también se contempla la garantía del servicio de teleasistencia para los mayores, destinar el superávit a políticas activas de empleo y abrir oficinas de atención ciudadana para desahucios.

Además, la crisis económica está llevando a los Centros de Día de Menores a atender necesidades básicas de los jóvenes que asisten, como alimentación, vivienda, ropa, libros o higiene. Así lo manifestó ayer el representante de la Coordinadora de Centros de Día de la Comunitat, Rafael Soriano. Aseguró además que desde 2007, la red está recogiendo también los frutos de «los altos índices de fracaso escolar». Se trata de una nueva pobreza, la «socioeducativa».

Según explicó, el perfil de los menores en 2002 era de pobreza económica, «pero ahora nos encontramos con una socioeducativa, en la que los chavales tienen una falta de formación grande, y con familias que no pueden atenderles porque no tienen las capacidades ni las habilidades».

Estos centros además de asistir la problemática común de riesgo social, fracaso escolar y falta de trabajo, están viéndose en la situación de tener que gestionar ayudas para atender necesidades más básicas.

«Los menores que tratamos son los de menos cualificación y con mayores dificultades». Sin embargo, Soriano subrayó que intentan formarles en diferentes profesiones y potenciar su reinserción en el sistema educativo.

En la Comunitat hay un total de 60 centros de menores distribuidos en 26 municipios que atienden a 2.500 menores de entre seis y 18 años.