Barberá recuerda a Sánchez que «corregir» los resultados de las urnas es «fraude de ley»

La ex alcaldesa de Valencia, sobre su actividad política: «No tengo ninguna intención de irme»

De izquierda de derecha los senadores del PP Rita Barberá, Pedro Agramunt y Marta Torrado
De izquierda de derecha los senadores del PP Rita Barberá, Pedro Agramunt y Marta Torrado

La senadora del PP Rita Barberá dio por finalizado ayer un periodo de seis meses de silencio autoimpuesto «respetuoso, oportuno e inteligente» para dar un repaso a la oposición y a los que la relevaron al frente del Ayuntamiento de Valencia. Y por si a alguien aún le quedaban dudas de lo que le queda de vida política, aclaró: «No tengo ninguna intención de irme. Al revés».

Arremetió sobre los pactos del PSOE de Pedro Sánchez en su carrera hacia la Presidencia del país y que, a su juicio, son más propios de Gobiernos no democráticos. En este sentido, acusó al socialista de querer «corregir las urnas» al ceder senadores y diputados a otros grupos según crea conveniente. En este punto, le recordó que «corregir las urnas es un fraude de ley, además de muy peligroso».

«Ha llegado a acuerdos por debajo de la mesa con otros partidos. Habría que saber a cambio de qué. Pero al señor Sánchez hay que decirle que ‘no’ es ‘no’. Usted no ha ganado las elecciones. Lo tiene que metabolizar».

Barberá compareció en la sede del PP en Valencia junto con los senadores populares Pedro Agramunt, Susana Camarero y Marta Torrado, para valorar la constitución de los grupos en el Senado, donde el PSOE ha cedido dos senadores a Democràcia i Llibertat y otros dos a ERC para que constituyan grupo propio.

Al respecto, exigió al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, una explicación por este hecho, al tiempo que consideró «muy significativo» que los socialistas hayan cedido senadores de la Comunitat y de Baleares, con los que hacen patente «la historia de los Països Catalans».

Malos tiempos para el PP

Barberá no quiso, sin embargo, entrar a valorar la política municipal en la que se movió durante más de dos décadas. Ahora, en Madrid, se dedica a ver, leer, mirar y sorprenderse «fatalmente cada día» de la gestión de su sustituto al frente del Cap i Casal, Joan Ribó.

No obstante, sobre su antiguo equipo admitió que han pasado «una temporada dura», pero consideró que el mensaje del portavoz popular en el Ayuntamiento, Alfonso Novo, «está cada día más claro».

Halagos que hizo extensibles a la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, de la que destacó su «buenísima» gestión al frente del partido. «Está teniendo un acierto detrás de otro. Está poniendo las cosas en su sitio con frases muy oportunas y afortunadas».