Bono cree que la marcha de Castedo debió ser un «alivio» para los alicantinos

El exministro y expresidente socialista del Congreso José Bono ha sostenido que Alicante no se merecía ser "noticia nacional"por presuntos casos de corrupción urbanística, por lo que cree que la dimisión de la imputada Sonia Castedo fue un "alivio"para los ciudadanos molestos con esa situación.

En declaraciones a los periodistas antes de presentar su libro "Diario de un ministro"en el ámbito cultural del Corte Inglés de Alicante, ha recordado que se siente en parte alicantino porque durante ocho años vivió en la ciudad interno en el colegio de los Jesuitas, lo que le hacía observar esas noticias con incomodidad.

"Alicante no merece ser noticia nacional por lo que tantas veces ha sido en relación con corrupción y escándalos de su corporación municipal y me imagino que muchos ciudadanos hayan sentido esta misma incomodidad", ha indicado.

"La dimisión de la alcaldesa debió ser alivio para todos aquellos que se incomodaban ante su actuación", ha proseguido antes de comentar que, aunque no es especialista en los asuntos urbanísticos de la ciudad, "basta ir a Internet y uno puede pasar semanas leyendo escándalos relacionados con el mundo del urbanístico"de esta zona.

También ha sido preguntado por el expresident de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana (PP), de quien ha señalado que guarda "buenos recuerdos"porque ambos alcanzaron acuerdos en torno a la negociación de los trazados de construcción de la autovía A-3, del AVE y en materia de trasvases.

Según Bono, Zaplana "tuvo la mala suerte que le sucedió Francisco Camps y, claro", ha advertido, "esa es una desgracia que no todo el mundo tiene".

Ha repasado algunas notas de su libro en las que aparece una comida en el restaurante El Jumillano con Zaplana y el expresidente de la Diputación José Joaquín Ripoll, donde éstos le hablaron de la entonces situación del PP.

Entre ellas, en su libro ha publicado que Zaplana y Ripoll le expresaron que Pedro Arriola era el más influyente en el PP aunque Carlos Aragonés daba "opiniones más inteligentes"sin que le hicieran caso, mientras que le señalaron que Ángel Acebes decía "cosas sensatas"sin que tampoco influyera, al tiempo que Pío García Escudero "calla siempre".

De Federico Trillo, según ha indicado Bono de su libro, le comentaron que se sentían "muy lejos"de él ya que creían que "personalmente no es de fiar".

De Terra Mítica, que en estos días ve como enjuician a sus primeros gestores, ha explicado que le llamó la atención "que se hubiera puesto un parque de atracciones en una zona prácticamente desértica".

"Lo visité el año que inició las actividades y recuerdo el calor que pasé, me sorprendió de manera extraordinaria", ha admitido.

En cuanto a la política nacional, ha afirmado que Ciudadanos (C's) hace daño electoralmente al PP ya que "hay mucha gente moderada en la derecha que no quiere las posiciones ultras"que mantienen los populares.

Preguntado por si el partido de Albert Rivera puede perjudicar los intereses electorales del PP, no lo ha dudado.

"No le puede hacer, se lo está haciendo"ya que Rivera representa para los moderados de la derecha "una opción mucho más templada y mucho más moderada que las que puedan representar las posiciones más ultras del PP, sin duda".

Ha recordado que conoció a Rivera cuando presidía la Cámara Baja, algo que incomodó a algunos diputados que le recriminaron que recibiera a un político que no era diputado.

"Tengo de él una buena imagen personal", ha incidido antes de aclarar que su voto, su confianza y su cariño pertenecen al PSOE "de por vida"y de proseguir que el dirigente de C's "es persona templada que dirige un partido que en gran medida es él".

Para el veterano socialista, esta situación entraña el riesgo de que ese político pueda ser "la razón del éxito y del fracaso", como en su opinión ocurre con Rosa Díez en UPyD.

También ha indicado que mantiene una "buena relación personal"aunque eso no significa que haya "coincidencia ideológica"con Pablo Iglesias (Podemos), de quien ha comentado que no puede compartir algunas de sus "posiciones radicales"como su afirmación de "tomar el cielo por asalto".

Sobre la Conferencia Municipal que celebró su partido, el PSOE, donde no tomó la palabra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Bono no le concede al asunto gran trascendencia y ha opinado que está convencido de que éste "no se sentiría agraviado"porque "hablando Felipe González", un dirigente con gran fuerza carismática, todos los socialistas se sienten representados.