Císcar marca como límite al caso Blasco la apertura de juicio

Insiste en que el grupo popular será coherente con la Abogacía

Si la juez decide la apertura de juicio oral contra el exconseller y diputado, Rafael Blasco, su futuro estará fuera del Partido Popular. El vicepresidente de la Generalitat, José Císcar, marcó ayer las guías del caso Cooperación. Si las partes no se realizan petición alguna de ampliación de plazos, el próximo 3 ó 4 de junio, la Abogacía de la Generalitat tendrá finalizado su escrito de calificaciones sobre la imputación de Blasco, documento en el que se recogerán las penas que le corresponden según los delitos atribuidos por la juez. A saber, prevaricación, malversación de fondos públicos, tráfico de influencias y falsedad documental. Posteriormente, será cuando se decida si procede o no la apertura de juicio oral.

Císcar pidió que se deje trabajar a los servicios jurídicos de la Generalitat para que determinen las penas atribuibles al exconseller y aseguró, como ya lo hizo el presidente Fabra en Les Corts, que el PP «será coherente» con este escrito.

El vicepresidente y portavoz se encontró ayer con la difícil tarea de explicar el motivo por el cual la Generaltiat actuará de manera excepcional con este diputado, ya que en la bancada popular hay otros diez imputados. «Cada caso tiene su tiempo y sus circunstancias» y, en este asunto, «se habla del presunto desvío de fondos para las personas más necesitadas». Además, la Generalitat decidió personarse como acusación particular en este caso, con el objetivo de saber a dónde ha ido a parar el dinero de los valencianos. Esta decisión le obliga ahora a actuar en consecuencia de lo que digan sus servicios jurídicos.

Con esta argumentación, Císcar intentó reforzar la tesis de que no hay imputados de «primera o de segunda», sino que hay que esperar el momento y tener «prudencia».

No obstante, lo cierto es que el vicepresidente se ha destacado por ser con el asunto de Cooperación mucho más duro que con otros en los que la Generalitat también está personada, como el caso Nóos. «En las condiciones en las que está y con las actuales circunstancias, yo lo dejaría todo y me iría a mi casa», aseguró tras conocerse su imputación el pasado mes de octubre. A renglón seguido aclaró que el escaño es personal y que es una decisión que debía tomar el propio Blasco.