Cruz Roja atiende ya a 36.000 mayores afectados por la crisis

Los voluntarios de Cruz Roja visitan a los mayores a sus domicilios para estar con ellos y llevarles productos básicos
Los voluntarios de Cruz Roja visitan a los mayores a sus domicilios para estar con ellos y llevarles productos básicos

Aunque a priori no fue uno de los colectivos más castigados, la crisis económica está haciendo mella ya en los mayores, puesto que cada vez son más los que han de sustentar a su familias con sus pensiones. Los últimos datos de Cruz Roja así lo certifican. Hasta octubre de 2013, la entidad sin ánimo de lucro atendió a más de 36.000 personas de la tercera edad en la Comunitat Valenciana, frente a los 40.000 que socorrió en todo 2012. De ahí que fuentes de la entidad señalaran que este año aumentará el número de beneficiarios y de intervenciones, superando las 560.000.

La mayoría de ellos forman parte del programa de teleasistencia, un servicio de atención telefónica continua con el objetivo de proporcionar atención sanitaria y responder a las «llamadas de soledad». Sin embargo, el número de usuarios no deja de caer debido al recorte de las ayudas públicas. Así, en la actualidad cuenta con 25.346 miembros, un 33 por ciento menos que en 2012, cuando formaban parte 33.636 mayores.

El Ministerio de Sanidad dejó de sufragar la teleasistencia, por lo que la Diputación de Valencia y algunos Ayuntamientos decidieron pagar los gastos para los más necesitados. Muchos de los que quedaron fuera de la cobertura decidieron entonces sufragar la tasa del servicio, de 19 euros al mes. Concretamente, la abonan 4.386 ancianos, un 5 por ciento más respecto al dato de 2012, pese a los problemas económicos de muchos hogares.

En esta línea, fuentes de la Asociación señalaron que ha crecido la demanda del servicio, ya que «da seguridad y tranquilidad», ya que al otro lado del teléfono siempre hay alguien dispuesto a resolver una incidencia o a enviar a un equipo de asistencia médica a casa del usuario.

En el programa de teleasistencia participan 3.115 voluntarios. Además, el perfil medio es el de una mujer de 75 años que vive sola o con otras personas mayores y que presenta problemas de movilidad o que sufre alguna enfermedad crónica.

Es un servicio bidireccional en el que el usuario puede contactar con Cruz Roja apretando un medallón que activa la llamada al centro de contacto. Pero también pueden iniciar la comunicación los voluntarios, para saber de ellos. Si no contestan, se activan los dispositivos de emergencia.

Pero Cruz Roja no ayuda a los mayores solo a través de este programa. Unos 11.000 ancianos participan en otros específicos de envejecimiento activo o acompañamiento, por ejemplo. A través de todos estos planes, la Asociación distribuye productos de primera necesidad para los más vulnerables.

Además, hay que sumar el número de mayores beneficiarios de ayudas directas, como alimentos o pagos de algunos suministros básicos. Sin embargo, desde Cruz Roja comentaron que disfrutan de este tipo de prestaciones a través de los hijos, que son los que se acercan a la entidad a solicitarlas.