El Mercado Central pierde hasta el 20% de ventas tras la peatonalización

Los vendedores instan a Ribó a que acelere el «parking» ante las continuas quejas de los clientes y sus dificultades para hacer la compra

A mediodía, los comerciantes apagaron las luces dos minutos
A mediodía, los comerciantes apagaron las luces dos minutos

Virginia ha perdido entre el 25 y el 30 por ciento de clientela; Fernando calcula que hasta un 20 por ciento. Los dos regentan un puesto en el Mercado Central de Valencia y estos días andan muy enfadados con la política de Joan Ribó.

Los comerciantes protestaron ayer por la reordenación del tráfico en torno al Mercado y el estado del aparcamiento de la plaza de Brujas. Lo hicieron con un simbólico paro de dos minutos y la lectura de un manifiesto en el que dejaban claro su malestar por las consecuencias de la peatonalización de la zona.

Virginia Hernández fue una de las que apagó las luces. Ella, que lleva 45 años al frente de uno de los puestos de verdura más populares de este recinto, lamentaba ayer la situación. «Muchos clientes que venían en autobús han dejado de hacerlo, y los que vienen en coche se ‘cabrean’ porque tienen que dar mucha vuelta. Turistas hay muchos, sí, pero la gente que viene a comprar de verdad necesita cargar las cosas. No puede venir andando o en bici». Asegura que las dificultades de acceso han provocado que pierda hasta un 30 por ciento de clientela local. «Yo solo les pido (en referencia al alcalde y al concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi) que se pongan en nuestro lugar, que esto no puede seguir así».

Aún más enfadado se mostraba Fernando Gimeno, que «a estas alturas de la vida ya debería estar jubilado». 60 años detrás de la barra de su carnicería le han dado para mucho. «He visto ayuntamientos de todos los colores, pero esta es la vergüenza más grande que he visto. Son unos revanchistas». Él también ha notado «que hay mucha gente que ya no viene. Yo, seguro, he perdido al menos entre un 15 y un 20 por ciento de clientes. Muchos me dicen que vendrían, pero que no pueden».

El presidente del Mercado Central, Francisco Carsí, matizó ayer que no se oponen a la peatonalización en sí, sino al modo y premura en el que se ha llevado a cabo, es decir, sin haber abierto el «parking», pues de este modo les han dejado aislados del centro de Valencia.

«Protestamos porque pedimos autobuses y nos los quitan; pedimos accesos y nos los cortan; seguimos sin semáforos que regulen la entrada en la zona peatonal, creando colas interminables para acceder; porque aún están sin señalar las vías alternativas que ellos mismos nos ofrecieron (como Guillem de Castro), porque no contentos con las molestias que nos han ocasionado hasta el momento, ahora amenazan con peatonalizar la Plaza de la Reina y la Calle de La Paz, por la acceden muchos clientes; y por supuesto, aún no hemos visto entrar una máquina al aparcamiento de la Plaza de Brujas».