El PP aprueba en solitario unas cuentas que «sacarán a la Comunitat de la crisis»

Imagen de ayer del hemiciclo, con una presencia muy escasa de diputados durante el debate de las enmiendas
Imagen de ayer del hemiciclo, con una presencia muy escasa de diputados durante el debate de las enmiendas

Después de tres jornadas parlamentarias en las que se debatieron un total de 2.140 enmiendas de la oposición y no se aprobó ninguna, el PP validó ayer en solitario las cuentas para el año que viene, unos presupuestos «responsables», «realistas», con un «alto componente social» y con los que se va a salir de la crisis, según señaló el PP.

La totalidad del Consell, con el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, a la cabeza, acudió a aprobar unas cuentas que fueron respaldadas por 52 votos y recibieron 40 en contra. Fabra llegó al hemiciclo a las 14.41, después de asistir a la tradicional copa de Navidad con los medios de comunicación.

Las novedades más destacables de estos presupuestos, dotados con 16.034 millones de euros, son el nuevo impuesto que gravará los depósitos bancarios, la posible venta de plantas depuradoras y de tratamiento de residuos, así como la autorización al Consell para realizar las modificaciones presupuestarias necesarias para cubrir las consecuencias económicas derivadas del proceso de disolución y liquidación de RTVV.

Controlado el asunto de los presupuestos, lo que le preocupa ahora mismo al conseller de Hacienda y Administración Pública, Juan Carlos Moragues, son otros asuntos, sobre todo después de que el pasado miércoles el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunciara que el Gobierno recurrirá el impuesto a los bancos. Moragues indicó ayer en los pasillos de Les Corts que era «absolutamente previsible» que esto sucediera porque hasta ahora se han recurrido también los impuestos de Extremadura, Andalucía, Canarias, Asturias y Cataluña. Es más, está recurrido el propio impuesto bancario creado por el Estado, que fue apelado por las Comunidades Autónomas.

Ahora será el Tribunal Constitucional el que tendrá que dilucidar si quien recauda esta tasa es la autonomía o el Gobierno central. Mientras eso sucede, a partir del próximo uno de enero este tributo entrará en vigor en la Comunitat. Otro de los asuntos que mantiene en tensión a Moragues es el de la financiación. Aunque Montoro anunció el miércoles que se convoca el grupo de diagnóstico para enero, eso no quiere decir que el nuevo modelo se aplique con carácter retroactivo a 2014, tal y como pide el Consell.