El tripartito se alía para evitar un informe sobre la ex número dos de Oltra

PSPV, Compromís y Podemos unifican argumentario y acusan al PP de perseguir a Casas

El presidente Ximo Puig y la vicepresidenta Oltra durante la sesión de control
El presidente Ximo Puig y la vicepresidenta Oltra durante la sesión de control

PSPV, Compromís y Podemos unifican argumentario y acusan al PP de perseguir a Casas

PSPV, Compromís y Podemos esquivaron sus propias leyes. La portavoz adjunta del PP, María José Català, presentó ayer una moción para solicitar que la oficina de conflictos de intereses realizara un informe para determinar si la ex número dos de la vicepresidenta Mónica Oltra en la Conselleria de Igualdad, Sandra Casas, incurrió en alguna incompatibilidad en el ejercicio de sus funciones.

Català salió a la tribuna con la seguridad de que el tripartito votaría en contra, por lo que manejó un debate en el que no obtuvo respuestas de por qué se vetaba su propuesta. Solo encontró el apoyo de Ciudadanos y por tanto, su moción no salió adelante.

El diputado de Podemos, César Jiménez, acusó al PP de perseguir a una mujer que defiende los derechos sociales y sometarla a un «juicio sumarísimo». El podemita hizo hincapié en el esfuerzo realizado por Casas que ejerció su cargo de secretaria autonómica «con su bebé en brazos».

En una línea similar se expresó la diputada de Compromís, Isaura Navarro. Se negó a entrar en el asunto que cuestionaba Català para defender que de lo que había que hablar era de «resultados» y no de «incompatibilidades». Defendió que si Oltra había decidido fichar a Casas fue porque había estado defendiendo como abogada el derechos de los dependientes. «Realizó un sacrificio personal muy importante», incidió la diputada en referencia al hecho de que renunciase a su baja maternal para trabajar en la Generalitat.

Navarro incluso llegó a justificar que Casas vuelva a trabajar en su despacho lamentando que en el PP lo que hacen es ir «del partido al banquillo».

La última en hablar del tripartito fue la socialista Concha Andrés, quien repitió el argumento de la persecución comparando al PP con la Inquisición y trató de esquivar el asunto preguntado a Català sobre la gestión de Ciegsa, remontándose a su etapa como consellera de Educación.

Català lamentó que se tomasen el asunto como un ataque personal. Reiteró que lo único que su partido quiere saber es si Casas incumplió la ley que aprobó el tripartito por resolver expedientes de personas dependientes en los que ella misma había participado como abogada.