El TSJ moverá parte del archivo mientras se redacta el plan de reforma interior

La Razón
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VALENCIA- El edificio que actualmente alberga el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana fue antes sede de la aduana y también fábrica de tabacos. La historia ha ido dejando cicatrices en su piel que, si bien fue restañada con la restauración de su fachada, precisa ahora una intervención general en su interior que ya ha sufrido algunos derrumbes, causados, según fuentes oficiales, por una fuga de agua que provocó el desprendimiento de una bóveda.

Rehabilitar la integridad del TSJ cuesta la friolera de doce millones de euros, según explicó ayer el secretario autonómico de Justicia, Antonio Gastaldi en Les Corts.

De momento, se aliviará el peso del archivo bajándolo a la primera planta mientras se acomete la reforma por fases anuales. Gastaldi descartó que el último derrumbe acaecido en una zona del edificio, estuviera provocado por una deficiencia estructural.