Las empresas restarán la deuda de la Administración de sus impuestos

El conseller de Hacienda y Administración Pública, Juan Carlos Moragues
El conseller de Hacienda y Administración Pública, Juan Carlos Moragues

Las empresas valencianas que esperan cobrar deuda de la Generalitat, pueden respirar un poco más tranquilas. El Consell, concretamente la Conselleria de Hacienda y Administración Pública, prepara un decreto que servirá de «balón de oxígeno», puesto que permitirá facilitar la extinción de la deuda entre la Generalitat y sus proveedores. Es decir, si una empresa ha de pagar un impuesto o una sanción a la Administración, se le restarán la deuda que la Generalitat tenga contraída con la misma.

Este novedoso decreto, que ya anunció el presidente de la Generalitat Alberto Fabra en una entrevista a LA RAZÓN publicada ayer, se aprobará a lo largo de este mismo mes, es decir, en pocos días.

La idea, tal y como explicaron desde la Generalitat, surge de la necesidad de ofrecer alternativas a la falta de liquidez, que tanto en el ámbito privado como público, soporta durante los últimos años España. Esto ha conducido a retrasos en los pagos y moratorias que, lo que es peor, pueden acabar en importantes pagos por intereses de demora.

El retraso de los pagos a proveedores es uno de los principales quebraderos de cabeza para el Consell de Fabra. De hecho se arrastran facturas pendientes de pago desde el año 2011. Por ahora se confía en que el nuevo plan de pago a proveedores de este año permita ir haciendo frente a estas obligaciones.

El nuevo decreto del Consell también permitirá compensar la deuda entre la Generalitat y las entidades locales, Diputaciones y Ayuntamientos, mediante el mismo mecanismo.

Según los últimos datos facilitados por el vicepresidente del, José Císcar, la deuda del Consell con los Ayuntamientos asciende a 270 millones de euros. Durante el año pasado, y gracias a los diferentes mecanismos de financiación habilitados por el Gobierno central, el Consell desembolsó a estos organismos un total de 92,5 millones de euros, con lo que la deuda se redujo en un 25 por ciento.

Aunque el Gobierno de Mariano Rajoy no haya llevado este medida a la práctica, el PP abogó ya por compensar la deuda con impuestos al inicio de la crisis, aunque el Gobierno de Zapatero tampoco la aplicó.