Los consumidores desconfían del plan de reducir las farmacias de guardia

Creen que debe primarse «la necesidad del servicio frente a la posible rentabilidad»

Los farmacéuticos dicen que no pueden asumir el gasto de abrir de noche
Los farmacéuticos dicen que no pueden asumir el gasto de abrir de noche

Los recortes en materia sanitaria ponen de nuevo en alerta a los usuarios. En esta ocasión, el culpable de su desvelo es el plan del Consejo Valenciano de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (COF) de reducir el número de boticas con horario nocturno de guardias. Alegan los empresarios que no les resulta rentable abrir las oficinas durante la noche si, en la mayoría de los casos, pasadas las ocho de tarde, el número de clientes es anecdótico.

Los impagos de la Generalitat y la crisis económica, dicen, les han golpeado duramente. Ahora tratan de que esa herida no sea mortal. Así que apelando a cierta deuda moral de la Administración valenciana, le piden que permita reordenar el sistema de guardias. La Conselleria de Sanidad se comprometió a estudiar la propuesta. Y ahí es donde surge la duda de la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu), que pidió cautela a ambas partes ante de tomar una decisión.

Pidieron también que se les tenga en cuenta a la hora de negociar el cambio y se busque el consenso no sólo con los farmacéuticos, sino también con los propios usuarios. En este sentido, consideran que el cambio habría que hacerlo «desde la responsabilidad que implica el servicio que deben prestan las farmacias».

Asimismo, piden que se tenga en cuenta la existencia en los diferentes municipios de oficinas de farmacia con horarios amplios o servicios de 24 horas, para evitar, de esta manera, una carencia o falta de servicio en determinados horarios y días concretos.

Con todo, los consumidores opinan que «debe imperar la necesidad del servicio frente a la posible rentabilidad».

No obstante, las farmacias insisten en que no pueden afrontar el pago de una nómina para atender, con suerte, a una docena de clientes o,en su defecto, que sea el propio farmacéutico el que haga una guardia inútil.

De 24 horas, a la mitad

Al respecto, fuentes del Colegio de Farmacúeticos de Valencia explicaron que el porcentaje de urgencias reales es insignificante. «La mayoría de los productos que se despachan podrían esperar al día siguiente, vienen con recetas que se han prescrito por la mañana, o son preservativos. Además, si el paciente ha acudido a urgencias médicas, le habrán proporcionado el fármaco. Es decir, urgencias, lo que se dice urgencias, de noche hay pocas». De hecho, confirman que muchas oficinas de 24 horas han reducido su horario a doce.

Actualmente la apertura de las boticas por guardias depende de una ley que fija que haya una botica abierta cada dos kilómetros por zona. La intención de los Colegios es que se les permita reagruparse en áreas farmacéuticas en función de la necesidad y de las distancias, intentando que sea una apertura que puedan asumir y no perjudique al usuario.

La Dirección General de Farmacia será la que debata la propuesta con las empresarios y «sólo si se «llega a un sistema racional y de acuerdo al sentido común, se aplicará».