Los trabajadores del hospital de Alzira pasarán a ser indefinidos no fijos

Mantendrán esta calificación desde abril de 2018 hasta que se convoquen oposiciones. Los 352 estatutarios (funcionarios) conservan las mismas condiciones

La consellera de Sanidad
La consellera de Sanidad

El futuro laboral de los empleados del hospital de La Ribera quedó claro ayer después de que la consellera de Sanidad, Carmen Montón, trazara la primera línea de la hoja de ruta hacia la reversión del centro alcireño. Así, anunció que, cuando la Conselleria de Sanidad asuma la gestión de ese área el 1 de abril de 2018, los trabajadores no estatutarios de este Departamento serán convertidos en personal laboral indefinido no fijo y mantendrán sus actuales condicionales labores, así como también se conservará la actual cartera de servicios.

Según datos de la Conselleria (que difieren de los de la empresa concesionaria) en el hospital de Alzira hay 1.939 trabajadores laborales más otros 352 estatutarios (funcionarios). A partir del próximo año, el personal estatutario mantendrá su categoría y plaza, y los que ahora son personal laboral pero antes fueron funcionarios podrán optar entre asumir la condición del resto de laborales, es decir, indefinidos no fijos, o solicitar el reingreso a su condición de estatutario. Todos «con las mismas condiciones laborales previas» que constan, exclusivamente, en los convenios colectivos.

No obstante, los trabajadores contratados por la empresa en régimen laboral no podrán asumir la condición de funcionario, ya que solo se puede acceder si se dan las condiciones de igualdad, mérito y capacidad en el acceso al puesto de trabajo como establece la Constitución.

De igual modo, a partir del 1 de abril de 2018 las plazas de nueva creación, así como las queden vacantes por bajas, jubilación u otros motivos, se cubrirán en primera instancia por la bolsa de trabajo y de forma definitiva a través de las ofertas de empleo público (OPE) que se vayan convocando.

Ribera salud se defiende

No hubo sorpresas en cuanto a la reacción que el plan de Montón causaría sobre la empresa que gestiona el hospital, Ribera Salud, y que se opone vehementemente a la reconversión del centro y su vuelta a la sanidad pública. Defienden que el contrato que se firmó en su día con la Generalitat les da derecho a solicitar otros cinco años de prórroga en la concesión, algo que no pasa por la mente de la consellera. Los Tribunales podrían tener la última palabra.

Así las cosas, el gerente del Departamento de Salud de la Ribera, Javier Palau, denunció que el plan de Sanidad lo que hace es convertir a los trabajadores laborales de fijos a no fijos «y les augura un futuro marcado por la inestabilidad e incertidumbre».

Recordó que la figura de indefinido no fijo no se puede mantener «sine die», ya que obliga a la Administración pública a convocar oposiciones. De lo contrario podría reclamar con derecho cualquier aspirante a trabajar en La Ribera.

Explicó que en el marco de la subrogación planteada por la Conselleria, los 1.836 empleados contratados por la compañía para el hospital de Alzira pasarán a ser indefinidos no fijos, por lo que se arriesgan a perder su puesto de trabajo si la Generalitat convoca una Oferta Pública de Empleo (OPE). Asimismo, vaticinó que las 370 personas que actualmente tienen un contrato temporal se quedan sin trabajo y los 1.466 restantes, muchos de los cuales llevan casi 20 años trabajando en la sanidad pública valenciana, con un puesto consolidado y fijo, «podrían perder de la noche de la mañana su puesto de trabajo».

Defendió que actualmente casi el 93 por ciento de los trabajadores laborales de la Ribera son fijos, mientras que en los demás centros sanitarios públicos de la Comunidad Valenciana tan solo un 62,5 por ciento son fijos (personal estatutario).

En este mismo sentido, recordó que los profesionales de La Ribera tienen un mayor salario que los funcionario en todas las categorías, tanto en conceptos fijos como en variables, por lo también perderían en salario, «o bien la Conselleria tendría que instaurar para todos los profesionales públicos sanitarios de la Comunitat Valenciana un sistema de salario variable como el que actualmente tienen los profesionales de La Ribera, con el consiguiente incremento presupuestario público para esta partida».