Los valencianos abandonan los gimnasios e inundan el cauce del río

La falta de asesoramiento técnico puede acarrear riesgos para la salud

La falta de asesoramiento técnico puede acarrear riesgos para la salud

Finaliza el verano y con él son muchos los que desempolvan la ropa de deporte para combatir los excesos de las vacaciones o, simplemente, para recuperar la rutina de hacer ejercicio.

Tradicionalmente, el mes de septiembre era un periodo de gran trabajo para los gimnasios. Sin embargo, la crisis ha cambiado la forma de mantenerse activo. Ahora, cada vez son menos los deportistas que deciden inscribirse en un centro de actividades físicas y son más los que calzan sus deportivas para ejercitarse por la ciudad, según manifestaron diversas fuentes del sector.

El antiguo cauce del río Turia es, sin duda, el punto más concurrido para ponerse en forma. Correr, ir en bicicleta o usar los aparatos distribuidos a lo largo de la zona verde son las actividades más usuales.

Los motivos para hacer deporte fuera de centros son concretos. Así, la casi completa gratuidad de practicar este deporte es la principal causa del aumento de la tendencia. «Aunque tienes que renovar el calzado o la ropa, salir a correr es gratis, y en tiempos de crisis es una alternativa que te permite seguir ejercitándote», aseguró Yolanda Gáñez, habitual del «running» desde hace dos años. La otra gran razón que motiva a este perfil del deportista es «practicar deporte al aire libre y no disponer de horarios que te marquen cuando puedes ejercitarte», explicó Mariela Leticia.

Pero, ¿es peligroso hacer deporte sin asesoramiento? Para Graciela Ingunza, responsable del gimnasio GMS en la capital del Turia, la respuesta es sí. «Asegurarte de que practicas deporte de manera adecuada a tus necesidades es garantizarte como mínimo el 50 por ciento de tu salud», afirmó contundente a LA RAZÓN la profesional, con más de 42 años de experiencia.

La falta de asesoramiento, según añadió, conlleva a practicar deporte sin técnica, sin saber que tipo de calzado es más adecuado o por terrenos equivocados. «Es habitual que la gente tenga problemas posturales por correr mal que a la larga salen más caros que pagar por tener asesoramiento personalizado».

«Quien lo prueba, no se arrepiente», sentenció. Y parece cierto, ya que muchos de los valencianos que acuden al gimnasio notan la mejoría, como Silvia Comes, que tras tres años practicando actividades dirigidas aseguró notar beneficios gracias a ir a clases regladas por profesores especializados. También Vicente González, deportista amateur desde, hace siete años, explicó que para el es esencial ir al gimnasio, ya que nota una gran mejoría física y psicológica.