Marzà llega a media legislatura e impone el valenciano

El decreto de Plurilingüismo y la regulación de los conciertos llegan tras casi dos años de mandato

El pleno del Consell, reunido ayer en Sagunt, aprobó el decreto de Plurilingüismo de Marzà
El pleno del Consell, reunido ayer en Sagunt, aprobó el decreto de Plurilingüismo de Marzà

El decreto de Plurilingüismo y la regulación de los conciertos llegan tras casi dos años de mandato

Casi dos años al frente de la Conselleria de Educación le han sido necesarios a Vicent Marzà para poner en firme su apuesta política para esta legislatura. No ha sido hasta enero de este 2017 cuando sus grandes promesas han sido llevadas a les Corts.

Ayer mismo, el Consell aprobaba una de sus medidas más polémicas, el decreto de plurilingüismo, que fue precedido por la luz verde a la nueva regulación de los conciertos educativos en la enseñanza.

Ambas decisiones muestran, como ya reflejaron en su día los sectores más afectados por dichos asuntos -sindicatos de enseñanza y asociaciones de padres de la concertada-, la aplicación de una marcada ideología política que ni remotamente contenta a toda la comunidad educativa.

Marzà puso ayer en marcha su hoja de ruta con el valenciano por bandera, instaurando un decreto que lejos de fomentar el uso de las lenguas cooficiales del territorio y el inglés como lengua de comunicación internacional, impone el aprendizaje del valenciano para poder asumir un plurilinguismo de facto.

Serán los colegios a partir de ahora los encargados de escoger el nivel de competencia lingüística para su alumnado -decisión que debe estar avalada por dos tercios del Consejo Escolar- aunque todos los centros estarán encorsetados a los requisitos que impone cada escalón. Aquellos que no elijan un nivel medio o alto de valenciano, tampoco podrán optar a un aumento de horas de estudio de inglés. Por tanto, los alumnos de territorios como los Serranos, el Rincón de Ademuz, el Alto Palancia o la Vega Baja, comarcas en las que no se habla el valenciano, se verán obligados a aprender el idioma fluido si quieren implementar su conocimiento en lengua extranjera oficial. También lo tendrán que hacer si en un futuro quieren conseguir las convalidaciones de idiomas automáticas que el decreto estipula, gracias a la adaptación de este a las líneas establecidas por el Marco europeo común de referencia para las lenguas, y que dependerá del modelo de plurilinguismo adoptado por su centro.

La postura a favor de una escuela pública fuerte y de calidad ha llevado a Marzà también a menoscabar otro sector de la enseñanza que ha sufrido sus decisiones desde su llegada a la Conselleria: la escuela concertada.

La aprobación la semana pasada del decreto que regula los conciertos educativos supondrá que muchos de estos acaben siendo suprimidos en el nivel de educación no obligatoria -bachillerato y educación profesional- por «falta de demanda».

Dado que este curso finalizan todos estos convenios, por primera vez, estos no serán renovados de forma automática. Los centros deberán entonces, en el plazo de un mes, presentar su solicitud y, si en ese momento existe más oferta que demanda, será el mismo Consell quien decidirá a qué colegios otorgar el concierto según los criterios marcados en el mismo decreto.