Problemas escolares: cómo se debe gestionar la negatividad

La Universidad Internacional de Valencia impulsa un máster sobre las emociones y el perfil docente será de mujeres trabajadoras con hijos

Las emociones negativas generan problemas de conducta en la escuela que se convierten en dificultades para convivir y aprender en común.
Las emociones negativas generan problemas de conducta en la escuela que se convierten en dificultades para convivir y aprender en común.

La Universidad Internacional de Valencia impulsa un máster sobre las emociones y el perfil docente será de mujeres trabajadoras con hijos

La experta y colaboradora del máster oficial en Prevención e Intervención Psicológica en Problemas de Conducta en la Escuela de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), Mª Pilar Tormo, alertó de que la mayor parte de los problemas de la escuela se basan en un deficiente control de las emociones negativas de los alumnos, lo que genera problemas de conducta que se convierten en obstáculos para la convivencia y el aprendizaje, por lo que uno de los retos del docente es lograr que adquiera el control de las propias emociones sin recurrir a la violencia o la intimidación.

Así, Tormo añadió que entre los problemas más comunes con los que se encuentra el docente, además del control emocional, se sitúa conseguir despertar el interés del alumnado mediante contenidos educativos y el de lograr la interacción cooperativa entre los distintos grupos que intervienen y actúan en el entorno de la escuela (familias, profesorado y alumnado).

De esta manera, la VIU destaca que, tal y como se recoge en el máster, en los últimos años han asistido a nuevos problemas como la indisciplina, el desafío a la autoridad, el maltrato en la escuela, el trastorno con déficit de atención con hiperactividad, el trastorno negativista desafiante, la violencia, el acoso escolar o «bullying». Por todo ello, la VIU pretende formar a los docentes con los conocimientos necesarios y aportar las herramientas prácticas necesarias para resolver eficazmente estos problemas de conducta y para detectar los comportamientos escolares que impiden la atención, el esfuerzo y el trabajo.

De esta manera, asistimos a un incremento de los profesionales que se forman en esta disciplina, un docente cuyo perfil es el de gente trabajadora, de unos 35 años, mayoritariamente mujer con hijos/as, proveniente de titulaciones relacionadas con la función docente en todas sus etapas educativas (infantil, primaria, secundaria) y un interés y motivación muy altos por seguir formándose conciliando la vida personal, familiar y laboral.

Asimismo, el título permite la especialización tanto en la prevención primaria y secundaria de los problemas de conducta en la escuela como en su intervención precoz, permitiendo una formación en una de las tres perspectivas psicológicas de intervención más eficaces, como son la terapia cognitivo-conductual, la terapia familiar breve y la terapia breve estratégica, posibilitando la realización de prácticas externas.