Puig elude contestar sobre el medio millón en subvenciones a sus hermanos

El presidente utiliza más de la mitad del tiempo de la respuesta al PP para anunciar inversiones en la Vega Baja. El PP preguntaba por enchufados y despilfarro

El presidente Puig se sometió ayer a su primera sesión de control de la décima legislatura
El presidente Puig se sometió ayer a su primera sesión de control de la décima legislatura

El presidente del Consell, Ximo Puig, ha conseguido hoy salir indemne de las ráfagas de preguntas sobre el medio millón de euros en subvenciones que han recibido sus hermanos y que le han disparado reiteradamente desde todas las bancadas de la oposición. Puig ha utilizado como técnica de blindaje omitir cualquier comentario sobre esta cuestión. Las preguntas han sido contundentes y no dejaban género de dudas: «¿puede usted asegurar en sede parlamentaria que sus hermanos no han duplicado facturas?», Eva Ortiz «dixit».

Toni Cantó (Cs) no ha sido menos contundente y le ha dicho que las empresas de sus hermanos habían recibido 475.800 euros en subvenciones, mientras en la última legislatura del PP recibieron 5.000 euros. Además, Cantó ha llamado a Puig «comisionista» por tener acciones en un grupo de comunicación al que la Generalitat pone publicidad, dentro del monto global de 20 millones de euros que gastó la pasada legislatura. El líder de Cs calcula que las acciones de Puig le reportan un beneficio de 500 euros al mes por la publicidad institucional que recibe ese grupo mediático.

Puig tampoco contestó

El debate en la sesión de control de Les Corts ha girado constantemente en torno a esos dos temas: las subvenciones a los hermanos del presidente y el «despilfarro» en publicidad institucional que la oposición califica de «autobombo» y como referente de la cual esgrimen la entrevista realizada en el periódico británico The Guardian y que costó al erario 43.000 euros. Puig lo niega y dice que se trató de una campaña institucional de promoción en Gran Bretaña que incluyó la promoción de un libro. Y que la entrevista no se pagó.

Respecto a recortes, las alusiones volvían a lo mismo: «quítele las subvenciones a sus hermanos y despida asesores y enchufados» Y Puig volvía a salir por donde podía aludiendo a los asesores del Gobierno de Madrid.