Sanidad emite 144 duplicados de SIP de menores y destapa conflictos en su custodia

Padres que desconocían que su hijo fue operado o estuvo bajo tratamiento psicológico son algunos de los casos que desvela «Custodia Compartida»

«Los problemas surgen cuando la separación no ha sido amistosa», explica Pilar Marco, presidenta de la asociación Custodia Compartida de Valencia
«Los problemas surgen cuando la separación no ha sido amistosa», explica Pilar Marco, presidenta de la asociación Custodia Compartida de Valencia

En octubre de 2013 la Conselleria de Sanidad permitió, en el caso de padres separados, que ambos progenitores dispusieran de una copia de la tarjeta sanitaria del menor. Con esta medida se daba a las dos partes similar acceso al expediente médico del niño, evitándose, de paso, que se tomaran decisiones unilaterales sobre su salud. Desde entonces, se han presentado 218 solicitudes de duplicado, de las que se han emitido 144 y 38 están pendientes de tramitar. En cuanto al resto, en 35 casos faltaba documentación y en uno no procedía la emisión de la tarjeta.

Según el Departamento que dirige Manuel Llombart, estas instrucciones suponen una adaptación a la realidad social y dan respuesta a las necesidades que requieren los tiempos actuales. «Protegemos el derecho de los progenitores a participar en todas las decisiones que conciernen a la salud de los más pequeños».

Se aplicarán siempre y cuando la sentencia judicial o medidas provisionales del ejercicio de la patria potestad determinen que los padres la ostentan conjuntamente. «Nunca será de aplicación cuando a uno de los progenitores se le haya retirado», lo que ocurre de manera excepcional en casos muy graves como los abusos.

«Si los padres se llevan bien y la separación ha sido amistosa, no suele haber problema, pero cuando no es así... Hemos visto de todo». La presidenta de la Asociación por la Custodia Compartida de Valencia y de la Unión Estatal de Asociaciones y Federaciones por la Custodia Compartida, Pilar Marco, desvela algunos casos que se daban antes de poner en marcha esta iniciativa. «Teníamos muchos problemas. Por ejemplo, en ocasiones, el custodio no cumplía con el calendario vacunal. Parece que está de moda, pero algunas vacunas son obligatorias y deben administrarse quieran los padres o no».

Progenitores que desconocían que su hijo fuera alérgico, que había sido operado de fimosis hacía meses o había estado bajo tratamiento psicológico, llegando a intervenir los servicios de Bienestar Social. Las denuncias, más comunes de lo que podría pensarse, eran de todo tipo. «El acceso a los expedientes ha destapado muchos asuntos que de otro modo habrían pasado desapercibidos para una de las partes».

Marco lamenta, no obstante, que todavía son mayoría los padres que desconocen la posibilidad de solicitar un duplicado de la tarjeta SIP del menor. «Hasta ahora, si el niño era más mayor, era él el que la llevaba encima y, en el caso de los más pequeños, se recurría a una fotocopia del documento, pero esta última alternativa resultaba inútil en el mostrador de la farmacia al no ser posible la lectura del chip».

La Conselleria de Sanidad se ha comprometido a ir adaptando paulatinamente los formularios de consentimiento informado destinados a tales actuaciones. En los casos en los que falte consenso, y siempre que se ponga en riesgo la salud del menor, se pondrán los hechos en conocimiento del Ministerio Fiscal.

La valenciana es la primera Autonomía que regula determinados aspectos para proteger el derecho de los progenitores que no conviven, a participar en todas las decisiones que conciernen a la salud de los más pequeños.