Un joven acuchilla a cinco alumnos de su clase

El chico tiene un expediente «brillante» y se investiga si sufría acoso por ello

Sanitarios de Cruz Roja entran en el instituto Las Fuentes, de Villena, donde un joven hirió ayer a cinco compañeros con un cuchillo de cocina
Sanitarios de Cruz Roja entran en el instituto Las Fuentes, de Villena, donde un joven hirió ayer a cinco compañeros con un cuchillo de cocina

El chico tiene un expediente «brillante» y se investiga si sufría acoso por ello

«¡Ya estoy harto!». Esta fue la expresión que, según algunos alumnos, gritaba el joven que ayer acuchilló a cinco compañeros suyos en la clase de segundo de bachillerato del instituto Las Fuentes, de Villena (Alicante).

Eran las nueve de la mañana y los chicos ya estaban en el aula. La profesora se preparaba para impartir una clase de Geografía e Historia cuando el joven, de diecisiete años entró blandiendo un cuchillo de cocina de unos quince centímetros y gritando. Estaba fuera de sí.

Primero acuchilló a un compañero, y luego la emprendió con todo el que se le ponía por medio. La Guardia Civil confirmó que el primer acuchillado fue varón y no una chica, por lo que descartan ningún avatar sentimental en la reacción del chico, como en un principio se especuló.

Hasta cinco compañeros recibieron la ira del muchacho en forma de cuchilladas, ninguna de ellas certera y, por suerte, todas superficiales. La fortuna se alió con una de las chicas agredidas que llevaba ropa muy gruesa por las bajas temperaturas que registra la Comunitat Valenciana, y ello evitó una herida más grave en su piel.

La rápida y valiente reacción de su compañero de pupitre que se abalanzó sobre él en un descuido evitó que continuara con la agresión. Este héroe improvisado comentó a los periodistas que pronto se arremolinaron en la puerta del centro, que el agresor parece que se tranquilizó al caer al suelo. «¿Qué has hecho?», le preguntó.

Mientras, el resto de alumnos aprovecharon para escapar y pronto acudieron al aula otros profesores que tranquilizaron al chico hasta que inmediatamente se personó en la instituto la Guardia Civil. El cuartel benemérito dista apenas doscientos metros de colegio.

El agresor también sufrió cortes en los dedos de la mano, mientras que su compañero de pupitre resultó con una herida superficial en el abdomen y otra en el mentón.

Todos los chicos fueron dados de alta inmediatamente pues ningún corte revestía gravedad. Tan solo una de las alumnas quedó unas horas en observación pues su herida se produjo cerca del hígado, aunque sin llegar a afectarle.

Además de los cinco agredidos y del propio agresor, también fueron atendidos por los médicos otros dos alumnos y la profesora que estaba en el aula cuando irrumpió el chico, que sufrieron sendos ataques de ansiedad.

Según explicó el chico que redujo al agresor, éste era un joven normal, aunque «muy cerrado». Al parecer hablaba poco y pasaba mucho tiempo en su casa estudiando. Por ello, algunos le llamaban «empollón», mientras que otros también criticaban lo bien que solía vestir. En cualquier caso, su compañero de pupitre no considera que sufriera acoso por parte de los compañeros.

De cualquier modo, los investigadores apuntaron a que era muy pronto para sacar conclusiones, y la dirección del centro, que solo suspendió las clases en Bachiller, pidió respeto, máxime al tratarse de menores de edad.