Las promesas no cumplidas de Manuela Carmena

La alcaldesa, que suma fuerzas significativas como Íñigo Errejón, no ha ejecutado todo lo que prometió

Manuela Carmena, en el pregón de Amaral por San Antón
Manuela Carmena, en el pregón de Amaral por San Antón

La alcaldesa, que suma fuerzas significativas como Íñigo Errejón, no ha ejecutado todo lo que prometió

Muchas son las voces que se aúpan hoy día contra la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. La dirigente municipal ha sido objeto de crítica por muchos motivos; por su gestión del Ayuntamiento; por la suciedad de las calles; por la escasa inversión ejecutada; y por dinamitar Podemos, en cierta medida, al "arrastrar"a ciertos ediles municipales (Rita Maestre, entre ellas) y dirigentes internos (Íñigo Errejón). En 2015, la actual regidora alcanzó la alcaldía con el apoyo del PSOE y bajo el paraguas de unas promesas que, entre unas cosas y otras, no acabaron de ser cumplidas.

La punta de lanza de las propuestas de Ahora Madrid consistía en la bajada de sueldos de sus concejales una vez alcanzasen el poder. Su reglamento económico lo recogía puerilmente: la retribución iba a ser de 14 pagas de 2.594 euros, lo que era antes cuatro veces el salario mínimo interprofesional. Nada de eso ocurrió: la readaptación salarial debía repercutir en todos los partidos y, por tanto, había de ser votada en el Pleno. De cara a arreglar el patinazo, se comprometieron a realizar donaciones que durante los meses fueron reduciendo drásticamente, reduciéndose hasta en un 53%.

Ahora Madrid se comprometió, a mitad de su legislatura, a construir 4200 viviendas entre 2016 y 2019. Del Plan Municipal de Vivienda comprometido solo se están ejecutando menos del 24% de lo prometido. El objetivo de la alcaldesa es construir la totalidad de los pisos, pero parece lejos de convertirse en realidad.

El Ayuntamiento de Madrid fijó en el año 2018 en 854 millones de euros las inversiones a realizar. En septiembre, los datos oficiales reflejaron que tan solo se había desembolsado el 18% de lo comprometido, 160 millones de euros. Del gasto destinado a infraestructuras se habían reservado 26,5 millones, de los cuales únicamente se gastaron 387.000 euros. Un año antes, en 2017, el Consistorio fijó en 670 millones de euros el gasto destinado a obras en escuelas, bibliotecas y polideportivos, de los cuales solo destinó 225 millones. Únicamente uno de cada tres euros fue empleado para tales asuntos.

Otra de las banderas que Manuela Carmena exhibió en su campaña electoral fue la de la paralización de los desahucios. La realidad luego fue bien distinta: tras haberse reunido con con algunos de los directores de los principales bancos operativos en Madrid, la alcaldesa se dio cuenta de que tal competencia no era de su jurisdicción.