Adiós al Ventorro, el último poblado chabolista

Con la mudanza de las 89 familias vecinas del poblado del Ventorro, en Villaverde, desaparece el último gran núcleo chabolista de la capital. Gracias a la colaboración entre la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, ayer comenzó el desmantelamiento de las infraviviendas y el traslado de las primeras nueve familias a viviendas de realojo. Todas ellas deberán pagar una mensualidad de 65 euros al mes «como ejemplo de integración vecinal y para recordar que la vivienda tiene un coste, unas obligaciones y unos derechos», explicó el consejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda, Pablo Cavero, que acudió al Ventorro junto a la delegada de Urbanismo del Ayuntamiento, Paz González.

El Instituto de Realojamiento e Integración Social (IRIS) lleva doce años trabajando con las familias del asentamiento del Ventorro, que se creó en los años 70. Ya en 2008, el IRIS y el Ayuntamiento de Madrid firmaron un convenio de colaboración que abarcaba cuatro núcleos chabolistas y barrios de tipología especial –el Cañaveral, las Mimbreras, el Ventorro y Santa Catalina–, donde residían 499 familias. Actualmente ya se han realizado 244 realojos y se han demantelado completamente tres de ellos. A éstos hay que sumar otras 136 familias realojadas directamente por el consistorio madrileño.

En total, en la capital se han eliminado once poblados en la última década mediante actuaciones conjuntas con la Comunidad o a través de iniciativas municipales, como en los poblados de Pitis, La Quinta, Mimbreras I y Puerta de Hierro. Por su parte, después de la actuación en el Ventorro, el Gobierno regional tiene pendiente los dos últimos núcleos chabolistas de Las Sabinas y el Gallinero. Para desmantelar el primero se firmó un convenio con el Ayuntamiento de Móstoles el pasado mes de noviembre y, desde 2009, el IRIS está prestando atención social y educativa en El Gallinero.