El Gobierno de Carmena se rompe

La alcaldesa da un golpe sobre la mesa y cesa a Sánchez Mato, pero desata la guerra entre las facciones que integran Ahora Madrid. Seis ediles de su Gobierno abandonaron el Pleno durante la votación del PEF y otros tres amenazaron con dimitir

Los concejales díscolos de Ahora Madrid
Los concejales díscolos de Ahora Madrid

La alcaldesa da un golpe sobre la mesa y cesa a Sánchez Mato, pero desata la guerra entre las facciones que integran Ahora Madrid. Seis ediles de su Gobierno abandonaron el Pleno durante la votación del PEF y otros tres amenazaron con dimitir.

Manuela Carmena cerró ayer en falso la peor crisis a la que ha tenido que hacer frente desde su llegada al Palacio de Cibeles. El amago de rebelión promovido por los ediles díscolos de su equipo fue cortado en seco: el cese de Carlos Sánchez Mato como delegado de Economía fue la manera elegida por la alcaldesa para responder al órdago lanzado desde Izquierda Unida en la noche del domingo, cuando la dirección de esta formación exigió el aplazamiento del Pleno extraordinario convocado para aprobar el Plan Económico que el Ayuntamiento y el Ministerio de Hacienda habían pactado.

«No lo puedo permitir», recalcó Carmena para explicar la destitución. El golpe de autoridad asestado en el entramado de movimientos, sensibilidades y partidos que conforman Ahora Madrid permitirá a la alcaldesa volver a tener el control del área de Economía y Hacienda. Por contra, complica la estabilidad de su Gobierno. No tendrá más remedio que afrontar los 18 meses que restan de legislatura con su grupo municipal abierto en canal. Ninguna de las facciones críticas con su posición realizó ayer el menor esfuerzo por disimular la imagen de ruptura total: los seis ediles de Ganemos y de IU abandonaron el salón de Plenos para no apoyar la hoja de ruta económica de Carmena minutos antes de que otros tres concejales, los integrantes de Madrid 129, amenazaran a través de un comunicado con renunciar a sus cargos en el Gobierno.

El origen de esta crisis hay que buscarlo en la oposición del ya ex delegado de Economía a asumir las tesis del Ministerio de Hacienda para que el consistorio regrese al cumplimiento de la regla de gasto. Con las cuentas municipales intervenidas y tuteladas, la alcaldesa optó por incorporar a las cuentas de 2017 y 2018 los recortes solicitados por el departamento que dirige Montoro. Una posición que ha terminado por hacer inviable la continuidad de Sánchez Mato. Y así lo explicó Carmena: «No puedo permitir que el concejal de Hacienda no apoye la propuesta que él mismo había dirigido al Pleno. La trascendencia que el Plan Económico tiene para nuestro Gobierno y para el desarrollo de la propia vida del Ayuntamiento hace necesario que haya tomado esta decisión de manera precipitada pero necesaria». En su comparecencia ante los medios, la alcaldesa tuvo palabras de agradecimiento a la labor realizada por Sánchez Mato pero no ocultó su frontal rechazo al papel desempeñado por su partido: «Me sorprende la decisión de IU, que no forma parte de esta candidatura, porque Ahora Madrid no fue una coalición sino una candidatura de vecinos. ¿Qué sentido tiene que IU decida lo que se tiene que hacer en el Pleno? Eso no es bueno». Según el diagnóstico de la alcaldesa, esta crisis demuestra la necesidad de que Ahora Madrid se despolitice: «A veces los partidos quieren singularizarse mucho y ganar espacio aunque en la definición inicial se trate de candidaturas sin partidos». «No podemos permitir que IU quiera decidir lo que pasa en el Ayuntamiento», sentenció.

las amenazas

La alcaldesa sí quiso dejar claro que no planea llevar a cabo nuevos relevos en su equipo, más allá de pequeños cambios en los distritos. Sin embargo, desde Madrid 129, una de las corrientes críticas con el cese de Sánchez Mato, sí amenazaron ayer con dimisiones: «Si no hay avances claros y rápidos en aspectos que son centrales en el mandato ciudadano recibido por Ahora Madrid, los concejales de Madrid129 abandonarán sus responsabilidades de Gobierno». Los tres ediles de este movimiento son Javier Barbero y Celia Mayer, delegados de Seguridad y de Políticas de Género respectivamente, y el concejal Guillermo Zapata.

Desde Ganemos –la plataforma que representa al ala más radical de Ahora Madrid–, la concejala Rommy Arce aseguró que la destitución de Sánchez Mato es «un gravísimo error político». Su compañera Montserrat Galcerán dejó entrever las dudas de estos tres ediles sobre lo que votarán cuando el nuevo delegado de Economía, el edil de Podemos Jorge García Castaño, lleve al Pleno municipal el proyecto de Presupuestos para 2018: «Habrá que ver cómo son». Frente a la amenaza de Madrid 129, ninguno de los ediles de Ganemos e IU tiene pensado renunciar: «Aquí no dimite nadie». El tercer teniente de alcalde y miembro de Izquierda Unida Mauricio Valiente prometió «seguir trabajando». Rommy Arce dio un paso más con una afirmación con tono de aviso a la alcaldesa: «Estamos obligados a dar la pelea desde dentro».