Cuatro años de cárcel por construir su propio circuito

El ex piloto de Motocross Hugo Arriazu y su hijo Hugo Arriazu Hernández
El ex piloto de Motocross Hugo Arriazu y su hijo Hugo Arriazu Hernández

Cuatro años y un día es el tiempo que deberá pasar en prisión el ex piloto Hugo Arriazu por levantar su propio circuito de Motocross. Hace cinco años, en 2011, Arriazu comenzó a construir una pista para que su hijo -actual piloto del Campeonato de España de MX125- pudiera entrenar, en un terreno propio ubicado en el municipio de Colmenar de Arroyo. Un año más tarde, en 2012, unos agentes forestales le denunciaron y no tuvo más remedio que paralizar las obras, sin llegar a concluirlas posteriormente.

El periódico LA RAZÓN ha tenido la oportunidad de hablar con el ex piloto y conocer la historia de primera "mano"después de que la Audiencia Provincial de Madrid impusiera la sentencia el pasado mes de diciembre.

Hugo Arriazu señala que la pista era de uso personal y que no suponía molestia alguna. "Nunca he recibido quejas de los vecinos y tampoco era una obra, sólo un circuito sencillo donde poder entrenar con mi hijo en mi casa", y ha añadido que "incluso hay una autovía cerca de la finca".

Según el escrito del juez, lo que él desconocía era que el circuito se estaba realizando en una zona protegida y sin autorización, y es que la finca situada en la localidad madrileña, forma parte del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la ZEPA -Zona de Especial Protección de Aves de los ríos Cofio y Alberche- iniciado en 2011 por la Comunidad de Madrid que se convirtió en decreto en 2010 y posteriormente fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia tras una denuncia de Ecologistas en Acción. La defensa de Arriazu trató de explicar a la Audiencia Provincial de Madrid que esta regulación de espacio protegido no estaba en vigor en el momento de la denuncia, pero el tribunal replicó asegurando que "al tiempo de los hechos"ya había entrado en vigor previamente.

"Conozco casos similares de terrenos con las mismas características que no han sido denunciados o simplemente han tenido que pagar una multa"nos dice Hugo.

El ex piloto no había solicitado ningún permiso ya que se trataba de un terreno rústico de uso agrícola e ignoraba la necesidad de poseer una licencia. Además, Arriazu acudió al Ministerio de Medio Ambiente donde le comunicaron que podía continuar con las obra prevista. "Me dijeron que podía continuar con el proyecto siempre y cuando no cortara ningún árbol, ni utilizara tierra externa a mi terreno", añade su dueño.

"Dicen que se han utilizado 6.000 metros cúbicos en tierra, pero no es así, como mucho son 1.000 metros cúbicos", explica Hugo.

A pesar de que la sentencia reconoce que la construcción no ha afectado de forma grave la flora y vegetación de la zona sí indica que pudieron influir de manera negativa en la vida de aves como el águila imperial ibérica o el buitre negro al encontrarse dentro de su territorio de caza. Por todo esto, Hugo Arriazu ha sido condenado a cuatro años de prisión y un día, seis euros diarios de multa durante 24 meses (4.400 euros) y volver a dejar el terreno en el mismo estado en el que se encontraba antes de iniciar las obras.

"Simplemente quería poder entrenar con mi hijo en mi finca, no soy un delincuente"comenta Hugo, al que la medida tomada por la justicia le parece "desorbitada y surrealista".

Pero la historia no termina aquí. Hugo Arriazu ha recurrido la sentencia ante el Tribunal Supremo y está a la espera del dictamen. Mientras tanto, el ex piloto cuenta con el apoyo de todos sus compañeros y familiares y han iniciado una petición con la etiqueta #PILOTOSNOPIRATAS con el objetivo de reunir el mayor número posible de firmas y conseguir anular la condena que le obligaría a pasar cuatro años en la cárcel por crear una pista de Motocross.