Incendio Almorox-Cadalso: Un incendio «atípico» devora 2.500 hectáreas en 48 horas

El incendio originado en Almorox (Toledo) y que se ha extendido a la Comunidad de Madrid ha quemado alrededor de 2.000 hectáreas, 1.300 de ellas en la región madrileña. En el camping había unas 200 personas

Aspecto que presentaba ayer la localidad madrileña de Cadalso de los Vídrios tras ser asolada por el fuego
Aspecto que presentaba ayer la localidad madrileña de Cadalso de los Vídrios tras ser asolada por el fuego

El incendio originado en Almorox (Toledo) y que se ha extendido a la Comunidad de Madrid ha quemado alrededor de 2.000 hectáreas, 1.300 de ellas en la región madrileña, donde se tuvo que desalojar a 400 vecinos de la localidad de Cadalso de los Vidrios.

El fuego que se desató el pasado viernes en la provincia toledana de Almorox, frontera con el sur de la Comunidad de Madrid, avanzó en la jornada de ayer y ha quemado ya una superficie de 3.300 hectáreas, 2.500 de éstas en la región madrileña.

Este domingo fue especialmente intenso para los efectivos desplegados en la zona, que combatieron el fuego que se dividió en dos flancos, este y oeste, debido al viento cambiante y a las altas temperaturas, de alrededor de 38 grados, así como el aire seco y la escasa humedad ambiental. Todas estas condiciones impidieron que se pudiese dar por controlado el incendio. Como explicó el presidente en funciones de la Comunidad, Pedro Rollán, el «atípico» incendió sorprendió a los efectivos con cambios en la dirección del viento que hacía que la lengua de fuego volviese sobre sí misma reavivando los focos. Esto provocó que la lengua de fuego se difurcara en dos frentes, uno hacia el oeste, en dirección a Cadalso de los Vidrios y otro hacia el este, en dirección a Villa del Prado.

Así, la Guardia Civil tuvo que desalojar a primera hora del domingo a unos 70 vecinos de la urbanización La Castellana, de Cadalso de los Vidrios y a los que permanecían en el camping del municipio, así como algunas viviendas próximas a Cenicientos. Otras 91 personas de la urbanización de El encinar del Alberche, en el municipio de Villa del Prado, fueron igualmente desalojadas y acomodadas en el polideportivo municipal dónde pernoctaron por motivos de seguridad, ya que aunque el fuego no ha afectado a sus viviendas, éstas lindan con terreno forestal. Igualmente la plaza de toros de Villa del Prado sirvió de lugar de de refugio para los animales domésticos.

No obstante, los efectivos de bomberos de la Comunidad de Madrid en colaboración con los de Castilla -La Mancha, así como las dotaciones de la UME y Agentes Forestales, lograron detener el avance del fuego en este frente este (Villa del Prado), aunque no pudieron darlo por controlado. Sin embargo, el director de la Agencia de Seguridad y Emergencias 112, Carlos Novillo, se mostró «un poco más optimista» ante la evolución del incendio, porque «las noches están a favor de los equipos de extinción», que trabajan ampliando los cortafuegos y con labores de extinción de los focos calientes, aunque pidió «prudencia», porque con la ola de calor no se puede «bajar la guardia». Viendo las «buenas perspectivas del comportamiento» del fuego, en esa zona, las labores de extinción pasaron a centrarse así al frente del oeste, Peña de Cenicientos en el que permanecían focos «bastante activos». En este frente, los efectivos de la UME fueron asignados para contener el incendio. El esfuerzo principal se centró en establecer un perímetro a su alrededor y atacar las focos.

Desde el puesto de mando situado en Cenicientos, donde se coordina la labor de los más de 490 efectivos humanos que participan en las labores de extinción, entre bomberos de Madrid y de Castilla-La Mancha, UME, Agentes Forestales, SUMMA, Cruz Roja, Guardia Civil y Policía Local, informaron que continuarán cortados los tramos de las carreteras M-451, M-452, M-507 y M-546 que pasan por la zona de los incendios. Desde este lugar, al que acudió como en la jornada del sábado el presidente en funciones de la Comunidad, Pedro Rollán, así como la delegada del Gobierno en Madrid, Paz García Vera, Rollán, en compañía de Carlos Novillo, informó, a preguntas de los medios, que no se puede saber aún las causas que han provocado este incendio forestal, y que habrá que esperar a la investigación que desarrollen las autoridades competentes de la Castilla-La Mancha, toda vez que el fuego se originó en esa comunidad. Descartó así especular sobre el origen del fuego, aunque expresó su deseo de que fuesen sólo las altas temperaturas registras y no un factor humano.

La Comunidad mantiene activado el nivel 2 del plan de emergencia contra incendios, Infoma –en una escala de 0 a 3 de peligrosidad–, así, la delegada del Gobierno, aseguró ayer que «la hoja de ruta» fue establecer un «perímetro de seguridad» donde los efectivos redoblaron sus esfuerzos para que el fuego no se propagase, asegurando que las llamas habían alcanzado su «punto álgido» y afectando a un área de «vegetación muy densa», donde soplaba «mucho viento cambiante», por lo que el nivel de riesgo era más «alto».

Con la llegada de la noche, si bien favorecía la extinción por la bajada de las temperaturas, los medios aéreos con los que se estaba trabajando sin descanso desde primeras horas de la mañana, tuvieron que retirarse a sus bases, aunque Carlos Novillo informó a los medios de que a primera hora de este lunes se volverá a solicitar su participación en las labores de extinción. En total, han participado 14 medios aéreos entre hidroaviones y helicópteros, tanto gubernamentales como regionales.

Por su parte, la Agencia Estatal de Metereología (Aemet), que su unió al puesto de mando para colaborara en el plan de extinción, informó de unas previsiones para este lunes de una bajada en las temperaturas de dos grados y un 10 % menos de viento, precisamente el factor que ha estado «preocupando» en las labores de extinción, pues llegó a ser de suroeste y oeste en la zona de la M-403 y con alguna racha de más de 30 kilómetros por hora.

Por otra parte se pidió a la población no hacer caso de los mensajes que se difundían por la redes sociales sobre la necesidad de voluntarios, ya que perjudican e interfieren en los trabajos de los efectivos allí destacados.