Detenido por amenazar de muerte a la portavoz de Hogar Social

Un antifascista la abordó hace unos días mientras iba con su hijo de tres años para advertirla: «O te vas del barrio o te apuñalo».

Desde que nació el colectivo y okupó su primer inmueble en la capital, hace casi un año y medio, Hogar Social Ramiro de Ledesma no ha dejado de protagonizar conflictos: tres okupaciones de sendos edificios, víctimas de agresiones por parte de grupos antifascistas al montar su «recogida de alimentos sólo para españoles», acampadas ilegales frente al Ayuntamiento o permanecer en el interior del Consistorio sin autorización por una reunión. Sin embargo esta vez parece que el asunto ha ido más allá y uno de sus integrantes ha recibido serias amenazas en presencia de su hijo menor. Se trata de Melisa, la portavoz del colectivo ultraderechista, la cara más conocida de Hogar Social, por los que el antifascismo madrileño ya la ha hecho pagar por ello. La joven fue abordada con un arma blanca y amenazada de muerte el pasado 15 de noviembre por un radical de ultraizquierda a la salida de un comercio hostelero, donde había acudido a con su hijo de tres años de edad. Ocurrió en el distrito de la disputa entre estos grupos radicales de signo contrario: Tetuán. Es allí donde Hogar Social okupó su primer inmueble en la calle Juan de Olías y donde reside la portavoz del colectivo ultraderechista. Como el distrito tiene un alto porcentaje de inmigración y hay un par de casas okupas de izquierdas, los «antifascistas» consideran una provocación que Hogar Social okupara en Tetuán.

El día de las amenazas, Melisa acudió a recoger a su hijo de tres años de un centro escolar en Chamberí y se dirigió a merendar con él a un establecimiento de Cuatro Caminos, según explica la afectada. «Estuvimos una hora dentro y a la salida me estaba esperando un hombre con estética antifascista al que le dió igual que estuviera con un niño pequeño para amenazarme de muerte». «Tienes dos segundos para irte de aquí ahora mismo o te apuñalo», asegura que le dijo su agresor, además de «puta nazi» y de advertirla de que no volviera a pisar el barrio. Según explicó a este diario, pretendía coger el primer autobús que pasara por la marquesina que había al lado, aunque debía coger otro autobús que pasaba por otra parada, pero la insistencia del agresor, de unos 30 años, la obligó a coger un taxi y más tarde acudió a la comisaría del distrito a interponer la correspondiente denuncia.

La respuesta policial no se ha hecho esperar y el grupo de antifascismo de la Brigada de Información de Madrid detuvo el martes en el distrito Centro al autor de los hechos, a quien le imputan un delito de amenazas graves –por el uso de la navaja que esgrimió– y un delito de odio, por lo que lo vuelve a tramitar la Fiscalía especializada en estos delitos. Ya es la segunda vez que este grupo pone a disposición judicial a individuos por delitos de odio, ya que la motivación de las amenazas, según el atestado policial, no es otro que ser de la ideología opuesta.