El Ayuntamiento vigila de cerca al Circo del Sol

El estreno mundial del espectáculo Sama-Sama en noviembre servirá para probar las nuevas medidas de seguridad y control de aforo del Madrid Arena

Técnicos municipales supervisan in situ el montaje del espectáculo Sama-Sama
Técnicos municipales supervisan in situ el montaje del espectáculo Sama-Sama

El Madrid Arena pondrá en práctica sus nuevas medidas de seguridad a partir del próximo 19 de noviembre. Será una prueba de fuego para el protocolo diseñado por el Ayuntamiento, ya que el espectáculo programado para esa fecha es el «Sama-Sama» del Circo del Sol. Estará en cartel varios meses y la delegada de Cultura y Deportes, Celia Mayer, confirmó ayer que el Consistorio vigilará con lupa todo lo que suceda en el interior del recinto, en el que fallecieron cinco jóvenes hace ahora tres años.

Casi nada se escapará a la inspección municipal. Desde el mismo montaje, se están supervisando «las estructuras, la solidez y los cuelgues». Ingenieros y arquitectos, junto a un departamento de coordinación de actividades económicas han analizado también el grado de cumplimiento de la ley de prevención de riesgos laborales. Aunque los cambios más significativos, que hubieran ayudado a evitar la tragedia de 2012, conciernen al control del aforo y de los acceso al pabellón. Los asistentes a cada pase del Sama-Sama no superarán un aforo de 2.000 personas y su entrada al Madrid Arena se controlará a través de pistolas electrónicas que ya están siendo utilizadas en el Circo Price. A pesar del aforo reducido, desde el día de su estreno el Madrid Arena contará con la presencia de Samur-Protección Civil. El Ayuntamiento también anunció esta semana que controlarán la venta de entradas a estos eventos, en lugar de dejárselo a las empresas promotoras.

Otras medidas de seguridad nuevas consisten en la instalación de un sistema anti-interrupción de fluido eléctrico por si hay fallos en el suministro; la aplicación en todos los casos del cómputo de aforo más restrictivo, ya sea el de máxima ocupación o evacuación; la presencia de un vigilante las 24 horas del día supervisando el sistema de protección contra incendios; y la instalación de las cámaras que faltaban en los vomitorios.

Más de 100 personas estarán durante los días que restan hasta el estreno trabajando en la preparación del show. Una vez abra sus puertas al público, contará con un equipo local de más de 100 personas, entre técnicos, vigilantes, acomodadores, camareros, personal de taquilla o artistas, entre otros. Los organizadores de este montaje señalan que, tras su estreno, Sama-Sama cambiará cada día, a lo largo de una decena de experiencias de las que disfrutarán los cerca de 2.000 asistentes previstos para cada función, cuya duración será de algo más de tres horas. En una entrevista con Europa Press, el director creativo de este nuevo espectáculo, Skip Sherman, aseguró que la elección de Madrid como sede de su estreno mundial se debe a que se trata de «una ciudad en la que la gente es muy abierta de mente». «Aquí hay un público muy internacional, gente muy abierta de mente, a la que le gusta el teatro, que siempre acoge muy cálidamente este tipo de espectáculos y acepta nuevas cosas. Sama-Sama es un producto único y podemos tener un buen «feed-back» del público madrileño», relató Sherman.