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El fraude en herencias cae en picado por las ventajas fiscales

Desde que Madrid bonifica el impuesto de donaciones y sucesiones las declaraciones se han disparado. Ayuso se enfrenta a Sánchez por una tasa que «es un robo».

Desde que Madrid bonifica el impuesto de donaciones y sucesiones las declaraciones se han disparado. Ayuso se enfrenta a Sánchez por una tasa que «es un robo».

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Las ventajas fiscales en la Comunidad de Madrid han quitado el miedo a declarar a muchos ciudadanos. Es el caso del impuesto de donaciones y sucesiones, con bonificaciones desde 2006. Así, antes de que existiera el alivio fiscal, se hacían unas 4.000 donaciones al año; en 2018, la cifra se disparó hasta las 46.419. Es decir, tras la bonificación del impuesto, las donaciones declaradas se han incrementado casi un 1.100%.

Lo mismo ocurre en sucesiones, que han pasado de las 38.921 declaradas antes de la bonificación, a las 90.000 de 2018, según fuentes del Gobierno regional. Y es que el Ejecutivo madrileño ha defendido siempre de la idea de que la supresión de un beneficio fiscal, como pretende el Ejecutivo de Pedro Sánchez, no significa necesariamente que la recaudación vaya a ser mayor.

Madrid, con un 99% de bonificación en estos impuestos, es la segunda región que más recauda, después de Cataluña, seguida de Andalucía. De hecho, en esta última comunidad, y teniendo como consejera de Hacienda a la actual ministra, María Jesús Montero (PSOE), se aplicó la mayor bajada impositiva en toda España por exigencia de Ciudadanos. Ayer, sin embargo, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, arremetió contra el modelo madrileño y acusó a la Comunidad de hacer «dumping fiscal» tras defender la necesidad de una armonización de estos impuestos para los grandes patrimonios. «Los grandes patrimonios se vienen a Madrid porque saben que no tributan por Sucesiones y se acaba así con fuentes de oportunidad en otros territorios», dijo en declaraciones a Antena 3.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, no ocultó su incomodidad con las declaraciones de Sánchez, que tachó de «extrema gravedad» al considerar que el objetivo último es «dividir a las autonomías». «Resulta que la comunidad autónoma que mejor funciona de España es la enemiga de todas las demás. Con esas declaraciones el presidente ha pretendido es enemistar al resto de comunidades autónomas con la de Madrid». Y no sólo eso, ayer se ratificó en la idea de que el impuesto de donaciones y sucesiones «es un robo» basándose en la idea de que supone una doble tributación para los ciudadanos. «Es un impuesto anacrónico que no existe en quince países de la Unión Europea (...) Son impuestos inventados por los políticos que lo que hacen es volver al repago, atacan directamente a la iniciativa privada y atentan contra la economía familiar», dijo.

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La Comunidad de Madrid presentó ayer, precisamente, un recurso contencioso-administrativo para exigir la liquidación del IVA de diciembre de 2017 al Gobierno de Sánchez.

Fuentes del Gobierno regional han cuantificado en 48.000 millones de euros el ahorro de los madrileños en pago de impuestos por las rebajas fiscales que se vienen aplicando desde 2004, lo que supone una media de 15.000 euros por contribuyente lo que, a su juicio, contradice el argumento del PSOE sobre la fiscalidad madrileña, de la que dice que sólo beneficia a los ricos. La herencia media en la Comunidad es de 160.000 euros y el 85% del ahorro fiscal ha correspondido a rentas inferiores a los 60.000 euros. El Ejecutivo regional también niega que Madrid se aproveche de ser la capital cuando «es la región más solidaria de España y la que más aporta al Fondo de los Servicios Públicos Fundamentales».

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