El PSM «blinda» el tándem Gómez -Carmona

El líder socialista cierra las primarias al voto de los militantes para asegurarse la candidatura. En la capital esperan la llegada de Carmona, aunque Rubalcaba anima a Lissavetzky para que no tire la toalla

En su media hora de discurso, Gómez eludió hablar del sistema de votación escogido en Madrid

El PSM dio ayer el pistoletazo de salida al proceso de primarias para elegir a los candidatos a las alcaldías de los municipios y la presidencia de la Comunidad que culminará el 25 de octubre, cuando tendrá lugar la proclamación definitiva de los candidatos electorales. Una designación que en las plazas más importantes, Cibeles y Sol, ya están prácticamente proclamados los ganadores.

En las filas socialistas apenas hay miembros que no den por hecho que Tomás Gómez será revalidado en la Comunidad de Madrid y que el diputado autonómico Antonio Miguel Carmona será quien concurra a las elecciones al Ayuntamiento de la capital. Nadie duda de que Carmona, que se espera que anuncie su candidatura a la alcaldía en los próximos días, gane la batalla de las primarias a Jaime Lissavetzky, que, según las fuentes socialistas consultadas, ponen en duda incluso que llegue a presentar candidatura. A pesar de que, según ha podido saber este periódico, su compañero y amigo –desde la infancia– Alfredo Pérez-Rubalcaba estaría intentando convencerle de que no tire la toalla, lo cierto es que hay quien apunta que el actual portavoz del PSOE en el Palacio de Cibeles podría tener problemas para reunir los avales necesarios para presentar candidatura. Unos avales que en el caso de las primarias municipales se elevan hasta el 20% a pesar de que en las generales apenas se requiere un 5% y en las autonómicas, un 10%.

Pero si los socialistas dan ya por ganadores a Carmona y Gómez en Madrid, no sólo es por la posible incomparecencia de rivales, sino porque el partido aprobó ayer un sistema de elección de candidatos cerrado. Es decir, lejos de lo que hasta ahora siempre había reclamado Gómez, el secretario general del PSOE en Madrid ha escogido para su comunidad un modelo «cerrado» que impide el voto de los simpatizantes y limita la elección a la decisión de los militantes, que en el caso de Madrid no superan los 15.000.

Después de que en las elecciones europeas Gómez sólo lograra el 18,94% de los votos de los ciudadanos (la nota más baja de la historia), el líder de los socialistas madrileños no quiere poner en peligro su candidatura a las elecciones autonómicas de mayo de 2015, para las que los socialistas se ven con «más opciones que nunca». Los motivos que señalan son varios: desde el PSM se subraya la falta de líderes confirmados en el PP de Madrid, algo que hacía años que no sucedía; y lo que es más importante: las encuestas no dan la mayoría absoluta al PP, que necesitaría a UPyD, o a alguno de los partidos bisagra que aspiran a debutar para poder gobernar.

Por primera vez desde 2010 (año en el que Gómez perdió el apoyo de Zapatero, que quiso que Trinidad Jiménez le arrebatara el puesto), el líder del PSM cuenta con el apoyo de Ferraz; además, las mismas fuentes señalan que en la actualidad cuenta con el apoyo de todas las «fuerzas vivas» del socialismo en Madrid, como Pedro Zerolo, Rafael Simancas y la propia Trinidad Jiménez, que en 2010 se batió con él en primarias. Su estrategia pasa por situarse en el «centro de la izquierda», alejarse de Podemos y concurrir con su compañero Antonio Miguel Carmona, la «cara más conocida» del PSM por su condición de tertuliano. Los socialistas de Madrid confían en que, por el hecho de ir en tándem, Gómez y Carmona ganen fuerza, una pinza imposible con Lissavetzky, que, junto a Rubalcaba, siempre estuvo de frente. Nunca de lado. En aquellos años, Gómez resistió mediante un control férreo de la Federación madrileña, la misma en la que cierra ahora la votación para volver a ser candidato.

En la Comunidad, el ex diputado César Giner es por el momento el único rival de Gómez. Mientras que para el Ayuntamiento, por el momento, sólo el sociólogo Enrique del Olmo ha confirmado que peleará por convertirse en el cabeza de cartel del PSM, aunque a partir del 22, día en el que se abre el proceso para presentar candidatura, se espera a Carmona y, posiblemente, también a Lissavetzky. Incluso, otro de los experimentos, aunque sólo con gaseosa, apunta a que el omnipresente José Bono podría intentar volver a la primera línea con una candidatura a la ciudad de Madrid.

Con sorpresa o sin ella, los aspirantes tendrán casi dos semanas para recoger avales. A partir del 9 y hasta el 18 de octubre tendrá lugar la campaña por parte de candidatos para las primarias del 19, cuyos resultados provisionales se anunciarán el día 20.

El calendario definitivo fue aprobado ayer en un congreso regional en el que intervinieron menos socialistas de lo habitual y en el que Gómez realizó una intervención cerrada a los medios de comunicación de cerca de media hora en la que hizo una defensa del proceso «cerrado» escogido para Madrid. Y es que el secretario general, el único que queda de la era Zapatero, tuvo que explicar por qué la suya es la única comunidad que no va a abrir la elección del candidato a los comicios de 2015 al voto de todos los simpatizantes, frente al resto de comunidades en las que se hace abierto e incluso frente a la elección de candidatos a las generales de noviembre del próximo año, en las que, tal y como confirmó este sábado el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, serán abiertas a toda la ciudadanía. Pese a ir en contra del modelo elegido por Ferraz, Gómez se permitió el sábado a las puertas del Comité Federal defender su modelo cerrado al asegurar que «hay que tener confianza en lo que decidan los militantes del PSOE». Y añadió el lema con el que ha justificado el blindaje a su elección como candidato: «Un militante. Un voto».

Incluso ayer, en su intervención en el Comité regional, retó «a que los candidatos de los demás partidos sean elegidos por procedimientos de primarias, por el procedimiento de un militante, un voto».

El perfil

El cambio en el Ayuntamiento

Aunque aún no lo ha anunciado, Carmona lleva tiempo preparando su salto a la política municipal. El diputado más mediático del PSM habría sido animado por Gómez y contaría con el beneplácito de Ferraz, que asegura que no va a influir en las primarias del día 19 de octubre.