El trampolín de la crisis

La preocupación de Madrid 2020 por la situación económica da la vuelta: la candidatura es una apuesta «barata» y puede ayudar al despegue del país

MADRID- El chándal, de forma metafórica, porque el lunes tocó analizar los aspectos deportivos de la candidatura de Madrid 2020, dio paso al traje, a los políticos, a los números, a la crisis, que admite varios puntos de vista en lo referente a los Juegos Olímpicos. Paradójicamente, hace unos meses era el principal temor de la opción española, muy por delante de sus rivales en otros aspectos como el apoyo. Las ponencias de ayer, segundo día de examen, sirvieron para dar la vuelta a la situación, para tratar de convencer a los miembros de la Comisión de Evaluación de que dar los Juegos a Madrid podría suponer un trampolín para despegar.

Fue una jornada intensa. Ana Botella ni levantaba la cabeza de sus notas en la sesión fotográfica previa al comienzo de las exposiciones. Había que explicar al COI, entre otras cosas, la viabilidad del proyecto en tiempos complicados. «Somos sólo un país más en medio de la crisis. Los problemas son comparables a los que tiene Italia, Bélgica o Francia. Estamos pagando la burbuja inmobiliaria, pero también se está haciendo una gran tarea para incorporarse en cuanto se produzca la reactivación económica», opinó el abogado Antonio Garrigues. Para España puede adelantarse si el 7 de septiembre, en Buenos Aires, se dice el nombre de Madrid como ganador, porque situarían a la capital en el centro del mapa mundial, aumentará la inversión, tanto nacional como extranjera, y supondrá un «boom» psicológico para los ciudadanos. «Es un acto de responsabilidad que Madrid siga optando a los Juegos porque ya ha hecho una inversión en las dos ediciones anteriores y ahora tiene que dar valor a esa inversión», expuso Juan Antonio Samaranch, que siempre ha estado al lado de la apuesta madrileña y ayer volvió a hablar ante sus colegas del COI. Como hay crisis y la inversión es mínima, el riesgo también es muy pequeño. Los archirrepetidos 1.500 millones de gasto que restan en infraestructuras, en siete años entre las tres administraciones, son una cifra ínfima comparada con lo que invertirían sus competidoras, Tokio y Estambul, y están garantizados. El estudio que maneja la candidatura española también habla de un impacto sobre el PIB español de unos 5.000 millones de dólares o de 83.000 puestos de trabajo a tiempo completo. La candidatura dio un giro a la crisis. Convertirla de un motivo por el que podía no ser elegida a otros por los que debe serlo.

El 81%, con la candidatura

Aparte de solvencia, Madrid 2020 presumió ayer de apoyo con dos «Blues Brothers» –así lo definió José Ignacio Wert, Ministro de Educación Cultura y Deportes, mientras les hacían la foto con el pulgar en alto– de la política, Wert e Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid.

Desvelaron que las encuestas de apoyo popular que maneja Madrid 2020 son similares a las que tiene la Comisión de Evaluación. Incluso dijeron que uno de ellos, el de apoyo del país, lo sitúan en un 81 por ciento, dos puntos más de los datos de la candidatura. Por otro lado, resolvieron al COI las dudas que tuvieron en la pasada edición, para 2016, respecto a la responsabilidad de cada administración: «El Ayuntamiento lleva el peso, como es lógico, pero cuenta con el apoyo y la corresponsabilidad de la Comunidad y el Gobierno», aseguró Ignacio González tras su ponencia.

Y para confirmar la unidad, Jaime Lissavetzky, líder de la oposición y ex secretario de Estado para el Deporte, también mostró su apoyo. La «política» jornada de ayer la completó el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, que habló de signos económicos positivos y pidió el apoyo de la Unión Europea, al ser la única candidatura del continente, y de Latinoamérica.

Tokio y el tsunami para resurgir

Lo mismo que ha hecho Madrid 2020 con la crisis pretende Tokio, uno de los competidores, con el terrible tsunami que sufrió hace dos años. En principio era uno de los puntos en contra, por el temor a que se repitiera, pero desde la candidatura japonesa piensan justo al revés. «Quieren utilizarlo para renacer después de lo que sucedió», afirma uno de los muchos periodistas nipones, que lleva varios años viviendo en Madrid y no ve un claro ganador en la elección del 7 de septiembre. «Estambul es el punto de unión entre Europa y Asia y el COI quiere promocionar eso, y Madrid lo tiene casi todo construido. La crisis es para todos». También apunta la gran inversión que tiene que hacer su país en infraestructuras.